El foco rojo se encendió en la escuela Rafael Ramírez Castañeda, luego que por tercera vez en menos de un mes, un grupo de alumnos se volviera a desmayar. Tres ambulancias acudieron para valorar a los menores.
Los padres llegaron uno a uno corriendo, a la escuela ubicada en la 3a Oriente Sur número 125, en la colonia Francisco I. Madero. Algunos cruzaron sin detenerse, el libramiento Sur, con el riesgo de ser atropellados por los autos, con tal de llegar pronto a la escuela donde reportaban un nuevo desmayo colectivo.
Policías estatales, municipales y hasta de Tránsito acudieron al centro educativo, para informar a sus mandos superiores de lo que ocurría.
En ningún momento se vio al director ni a los maestros de la escuela. Los padres comenzaron a cavilar sobre las causas de este nuevo desmayo colectivo.
Ninguno de los menores fue trasladado. Tras ser valorados, los padres se los llevaron a casa por su propio medio.
Por su parte, la secretaría de Salud, dio a conocer que padres y madres de familia declararon que sus hijos ingirieron un agua preparada, la cual es proveída por los mismos compañeros del salón y al parecer es la que causó dichos síntomas.
Derivado de lo anterior, la Secretaría de Salud recolectó botellas con esta agua, que fueron encontradas en la basura, para analizar el contenido en el Laboratorio Estatal de Salud Pública (LESP). Mientras que la Fiscalía General del estado realizó estudios toxicológicos a los alumnos con sintomatología, previo consentimiento de los padres.
En cuanto a la versión sobre que es contaminación ambiental lo que ha generado este comportamiento en los escolares, la Jurisdicción Sanitaria descarta cualquier indicio de ello, ya que se tomaron muestras directas y ambientales de agua, cuyo resultado arrojado por el LESP fue negativo.
La primera intervención de la autoridad sanitaria se realizó el pasado 25 de enero, cuando un grupo de alumnos perdió el estado de alerta después de haber realizado actividad física. En esa ocasión, la Secretaría de Salud dispuso un cerco sanitario para verificar las condiciones de salubridad del plantel.
Como resultado de este abordaje a cargo de las direcciones de Salud Pública y de Protección contra Riesgos Sanitarios, así como de la Jurisdicción Sanitaria número I de Tuxtla Gutiérrez, se determinó que el centro educativo se encuentra en condiciones precarias respecto a infraestructura, orden e higiene, con presencia de fauna nociva y acumulamiento de cacharros y exceso de basura.
En el recorrido realizado por las brigadas sanitarias se localizaron garrafas de aguarrás, preservativos usados y una bolsa negra con plumas de pollo y una cabeza de gato.












