"Carlos Herrera * CP. El obispo de la Diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, hizo un nuevo llamado al diálogo al Gobierno del Estado, a los maestros y trabajadores del sector salud, ""para que sean capaces de escucharse mutuamente, en vez de descalificarse y ofenderse"".
""En el momento actual que vive nuestro estado de Chiapas, necesitamos pedirle al Espíritu Santo que conceda sus gracias a nuestras autoridades y a los que han estado en paro laboral"", afirma.
""No se puede acceder a exigencias que rebasen los méritos de los trabajadores, pero tampoco se deben condenar todas las peticiones como si fueran inadecuadas"", expresa el obispo.
Reconoce que ""tan cierto es que no faltan maestros y líderes que se sirven de un puesto para su conveniencia, como que los hay muy meritorios que sirven a la educación como verdaderos apóstoles, y que en sus escuelas carecen de los medios necesarios para su trabajo"".
""Tan cierto es que en muchos hospitales y clínicas faltan médicos y medicinas, aunque sobran anticonceptivos, como también que los recursos públicos no alcanzan para cubrir todas las necesidades del pueblo"", manifiesta el obispo al hablar sobre los rezagos del sector salud.
""La educación y la salud del pueblo son sagradas, y no se debe danar a quienes reciben estos servicios. Ambos sindicatos han solicitado mi intervención ante el Gobierno del Estado, para ser escuchados. Lo he hecho oportunamente, dialogando al respecto con el Sr. gobernador (Pablo Salazar) y con el secretario de Educación (Alfredo Palacios)"", menciona.
En su mensaje dominical, senala que comprende las razones del gobierno para no establecer una mesa única de negociación, como lo pedían los inconformes, pero agrega que el gobierno expresó disposición para dialogar con los sindicatos y analizar las peticiones que sean justas y que puedan ser atendidas conforme a las posibilidades económicas reales del Estado.
Por esa situación, solicita respetuosamente a ambas partes que, en las diferenciadas mesas de negociación, ""se sigan buscando caminos pacíficos para llegar a acuerdos justos, poniendo en primer lugar los derechos del pueblo a la educación y a la salud. Esperamos que se eviten bloqueos de carreteras, que tanto danan a quienes nada deben ni pueden hacer para solucionar el conflicto. No hay que pedir y exigir justicia, cometiendo injusticias a los demás"".
En muchos casos, refiere, los pueblos indígenas acuden a la oración comunitaria, para pedir la luz de la sabiduría divina, que es el Espíritu Santo, para que les ilumine y puedan encontrar decisiones que mantengan unida a la comunidad. Ésta es la tarea de la Iglesia.
""Nuestra Diócesis no está casada con una organización, o con un partido. El día en que nos identifiquemos con cualquiera de ellos, dejaríamos de ser católicos, para hacernos cómplices o autores de una división que enfrenta corazones y voluntades"", concluye el mensaje del obispo.
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