Números

La violencia provocada por el narcotráfico en Centroamérica ha arrojado un saldo rojo en la última década de 125 mil muertos, esto de acuerdo con ex mandatarios de la zona; la cifra, comparada con las que con todo y variantes corresponderían a México en cinco años, de 35 mil según estimaciones oficiales y de 60 mil muy extraoficiales, no deja de ser impresionante, puesto que la de la región del istmo se dice que supera a la que se produjo durante las guerras civiles ocurridas en la década de los años 80 y todavía después, y la de México sería superior a la de soldados muertos durante la guerra de Estados Unidos en Vietnam.

La exposición de cifras que correspondería a Centroamérica obedece a la intención de hacer énfasis en la necesidad de apoyo internacional para enfrentar al crimen organizado. Los países que son aludidos principalmente en este problema son Honduras, El Salvador y Guatemala, sin embargo Panamá no es mencionado pero no por ello está libre de esta lacra.

El tema, que trae aparejado otros como la seguridad, es quizá una de las tres mayores preocupaciones, junto con el cambio climático y la crisis financiera internacional, por ello, la Cancillería mexicana vio propicia la oportunidad que se presentó ayer en Oaxaca para mencionar ante a embajadores de 64 países y 14 funcionarios de organismos de la Organización de las Naciones Unidas, que el poder de la delincuencia organizada transnacional está relacionado con dos factores, por una parte, las rentas exorbitantes derivadas del narcotráfico y otras actividades ilícitas y por otra, la capacidad de acceder al mercado de armas, sin mencionar a Estados Unidos, el principal proveedor aquí.

La Cancillería sostuvo que todos los países deben asumir la responsabilidad que corresponda, independientemente que se trate de productores, de tránsito o consumidores de drogas. Esta situación obliga a que los Estados integrantes de la ONU desarrollen mecanismos internacionales que permitan regular de mejor manera la venta y el trasiego de las armas.

En otro escenario, los ex mandatarios centroamericanos reiteraron que se necesita la concurrencia de la comunidad internacional, porque por más voluntad política que se tenga, ese desafío a la seguridad que es el narcotráfico es mucho mayor. La insuficiencia presupuestal, insuficiencia logística y también la debilidad de las instituciones han permitido que la intervención del crimen tenga un alto impacto en el tejido de estas sociedades.