"Washington * EFE. Ayer Barack Obama prestó juramento, bajo la mirada atenta de casi dos millones de personas reunidas en Washington, como el 44 presidente de Estados Unidos, en una jornada histórica que será la primera, dijo, de una ""nueva era de responsabilidad"".
Toda la nación vivió la ceremonia con intensa emoción, debido al cambio que representa tener el primer Presidente negro para un país que abolió la esclavitud hace 150 anos.
La multitud congregada en el gigantesco paseo central de Washington, conocido como el 'Mall', gritó eufórica cuando Barack Obama, de 47 anos, alzó su mano derecha y prometió sobre la Biblia defender la Constitución.
Otra ovación se produjo cuando los ciudadanos vieron elevarse, por detrás del Capitolio, el helicóptero que transportaba fuera de Washington a Laura y a George W. Bush, ya convertido en un ciudadano común y que dejó el cargo con uno de los índices de popularidad más bajos de su historia.
El momento culminante de la ceremonia fue cuando Obama, acompanado por su esposa Michelle y sus hijas Malia y Sasha, juró desempenar el cargo con honestidad y proteger la Constitución estadounidense, lo que le convirtió oficialmente en el 44 Presidente de la nación más poderosa del mundo.
Fue una declaración de sólo 40 segundos, pero que supone un acontecimiento histórico para el país y una increíble hazana personal para un hombre que hace apenas cuatro anos era un completo desconocido en la política nacional.
En su primera intervención como presidente de la nación, Obama no ocultó la gravedad de la situación del país, con dos guerras abiertas y la peor recesión de los últimos 70 anos, aunque prometió, esperanzado que ""superaremos esos desafíos"".
""A la gente y los gobiernos que nos ven hoy, desde las grandes capitales hasta las pequenas aldeas donde mi padre nació, sepan que Estados Unidos es amigo de cada nación, de cada hombre, mujer y nino que busca un futuro de paz y dignidad, y que estamos listos para estar al frente una vez más"", dijo en su discurso.
Para ello, proclamó el inició de una ""nueva era de responsabilidad"" individual y colectiva para afrontar todos los desafíos.
En su discurso de investidura, no faltaron las críticas, y dijo que con su llegada al poder se ponía punto y final a la era de la mezquindad en la política.
El pueblo estadounidense ha optado ""por la esperanza en lugar del miedo, la unidad frente al conflicto y la discordia. En este día, proclamo el fin de las quejas mezquinas y las falsas promesas, las recriminaciones y los dogmas desgastados que durante tanto tiempo han estrangulado nuestra política"".
""Lo que se nos pide ahora es una nueva era de responsabilidad, el reconocimiento, por parte de cada estadounidense de que tenemos obligaciones hacia nosotros mismos, nuestra nación y el mundo"", dijo.
Aunque los retos sean muchos, continuó, Estados Unidos les hará frente porque ""hemos optado por la esperanza sobre el miedo y un propósito único sobre el conflicto y la discordia"".
La ceremonia fue presenciada por las primeras autoridades del país, los miembros del Tribunal Supremo, la jerarquía del Congreso, y los tres ex presidentes vivos del país, Jimmy Carter, George Bush padre y Bill Clinton.
Apenas unos minutos después de la investidura, George W. Bush y Laura se desplazaron a la parte posterior del Capitolio, donde les esperaba un helicóptero para llevarles a la Base Aérea de Andrews, y desde allí volar a Texas, donde fijarán su residencia.
Antes de partir, Barack y Michelle Obama les despidieron con un caluroso abrazo. Una escena parecida ocurrió minutos antes con el vicepresidente Joseph Biden al despedir a su antecesor Dick Cheney, que acudió a la ceremonia en silla de ruedas al lesionarse ayer la espalda.
Edward Kennedy
El aspecto triste de la jornada se produjo durante el almuerzo posterior en el Capitolio, cuando se desmayó el senador por Massachusetts, Edward Kennedy, que padece un tumor cerebral.
Atendido por un equipo médico, hubo que sacarlo del recinto en camilla.
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