Obispo advierte sobre iniciativa de marihuana

El obispo de la diócesis local, Felipe Arizmendi Esquivel, afirmó que “liberalizar la portación y el consumo de 28 gramos de marihuana, en forma personal y sin ninguna restricción, nos traerá consecuencias deplorables”.

Agregó, que “no sólo los adolescentes y jóvenes, sino también los adultos, empezarán a sentirse autorizados a consumirla, primero en pequeñas cantidades, para luego aficionarse a ella y caer en cadenas de las que difícilmente podrán liberarse”.

“Como es previsible que los legisladores aprueben la iniciativa que les envió el Ejecutivo federal, pues nadie quiere dar la impresión de ser retrógrado, exhorto a padres de familia, educadores, catequistas y agentes de pastoral, a que nos esforcemos por consolidar las familias, pues allí está la base de los valores humanos, familiares, sociales y religiosos, que formarán adolescentes, jóvenes y adultos capaces de ejercer su libertad responsable ante tantas ofertas que se les van a facilitar”.

Advirtió que “sin esta formación y sin familias estables, donde no hay diálogo, amor, confianza, armonía y fidelidad, algunos adolescentes y jóvenes caerán en las garras de la marihuana, como caen en el alcohol, y terminan tirados en las calles o en centros de rehabilitación. La mayoría de los alcohólicos y drogadictos han carecido de un hogar armonioso y se consuelan transitoria y engañosamente refugiándose en consumos que los hunden más y más”.

Afirmó, que “usar marihuana u otra droga para curar dolores corporales, ha sido una costumbre tradicional que nadie condena, siempre y cuando sea bajo control médico, o al menos de algún curandero digno de confianza. Dios nos dio las plantas para el bien y algunas tienen propiedades curativas que debemos conocer y saber usar”.

Aseveró que “la sabiduría de nuestros mayores, está fincada en su conocimiento de lo que el consumo de una planta, puede traer para la salud de una persona. Esto nadie lo discute, al contrario, deberíamos recuperar esa sabiduría y usarla, agradeciendo a Dios, que nos haya dado plantas para nuestro bienestar. Por tanto, legislar para que la marihuana se pueda usar en la elaboración de medicinas y en su uso racional, con fines curativos, es muy saludable y plausible”.

En rueda de prensa, manifestó que de aprobarse la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto, de que se autorice la portación y consumo personal de 28 gramos de marihuana, “sucederá como con el alcohol”, pues “cualquiera invita a tomarse una copita, sobre todo en fiestas o reuniones sociales, lo cual no está prohibido y es socialmente aceptado, pero para algunos es el inicio de una cadena, llegando a consecuencias que todos conocemos”.

Expuso que a quienes les ocurre los anterior “se sienten bien con unos ‘tragos’, no afrontan con madurez sus problemas y se ponen en una resbaladilla que les puede llevar al barranco. Con la marihuana será igual, o peor, por los efectos que produce en el cerebro y en la conducta de los consumidores”.

Arizmendi Esquivel consideró que “pronto veremos, en cualquier fiesta, que hay en las mesas pequeñas dosis de marihuana para el libre consumo de todos. ¡A dónde llegaremos! Si nos es muy molesto soportar a un borracho, ¡cuánto sufrimiento causará un marihuano!”