Obispo exhorta a familias a construir la paz

La Iglesia católica celebró el domingo Pentecostés, por lo que el obispo de la diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, llamó “a la iglesia y a las familias a la construcción de la paz para la vida digna del pueblo de México ante la ola de violencia que se vive en Chiapas”. 

Exhortó a los feligreses y a la población en general a “estar atentos y comprometerse en la erradicación de este cáncer social que terminará afectando a todos si no existe el compromiso de afrontar cada cual desde su propia responsabilidad lo que le corresponde”. 

Sin embargo, dejó en claro que la mayor y especial responsabilidad recae sobre las autoridades, quienes tienen que cumplir con la tarea de garantizar la seguridad para las familias de esta región. 

Dijo que a través del documento de la conferencia del Episcopado Mexicano publicado en febrero del 2010, “Que en Cristo nuestra paz, México tenga vida digna”, se trata la misión de la Iglesia en la construcción de la paz para la vida digna del pueblo y que “nos ayuda a comprender lo que está ocurriendo ya en tierras chiapanecas con la ola de violencia que se vive”. 

“El documento comienza presentando la escalada del crimen organizado, considerando brevemente sus manifestaciones: narcotráfico, secuestros, trata de personas, lavado de dinero, extorsión, ejecuciones y se destaca el dolor y sufrimiento de las personas que son víctimas de esta violencia”, abundó. 

Puntualizó que ante la compleja situación, la exhortación es para comprender e incidir en la situación de violencia, verla como un problema de salud pública y visualiza tres factores sobre los que se urge intervenir para contrarrestar sus efectos: la crisis de legalidad, el debilitamiento del tejido social y la crisis de moralidad. 

Por otro lado, mencionó que ante la llegada de las lluvias intensas, es necesario reflexionar sobre el cambio climático y ambiental que afecta de un modo particular tanto a la región Costa como Sierra, e invitó a emprender caminos que ayuden en la concientización del problema y en la búsqueda de soluciones conjuntas como familia diocesana.