Obispo exhorta al diálogo ante fallidos resultados

El obispo coadjutor de San Cristóbal, Enrique Díaz Díaz manifestó su “tristeza porque los diálogos entre la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y el Gobierno Federal no hayan dado los resultados esperados” para que inicie el ciclo escolar este lunes 22 de agosto.

“Cuando uno anda caminando por las comunidades se da cuenta de la realidad de nuestros niños, jóvenes; la gran dificultad para que vayan a clases. Muchos papás todavía no están convencidos de que la escuela sea un medio de educación y creo que nos hemos olvidado, no se ha tenido tan en cuenta a los niños y jóvenes que son los principales afectados en la situación”, dijo.

“Me da tristeza de que los diálogos que hemos impulsado, apoyado, que hemos hablado de uno y otro lado no se llegue a acuerdos y que lleguemos a esta situación triste de que parece que no van a iniciar clases”, agregó.

Señaló que “Chiapas está entre los últimos lugares, no quisiera decir en educación sino de aprendizaje porque educación es mucho más amplio; no se puede decir que unas persona que no sepa leer no tiene educación, pero en cuestión de instrucción escolarizada sigue siendo de los últimos lugares y con todas estas situaciones nos da tristeza de que no se vaya avanzado”.

Abundó: “El papa decía que en el diálogo se tienen que poner uno en los zapatos del otro y yo diría ahora nos tenemos que poner en los zapatos de los otros, del maestro que siente que sus derechos son lesionados; de los niños y papás que a veces no encuentran oportunidades de seguir adelante”.

En rueda de prensa después de la misa que ofició al medio día en la catedral de San Cristóbal, invitó “a seguir en este ambiente de búsqueda, de diálogo, de esperanza. En medio de todas las dificultades me alienta que de muchos grupos que sí están comprometidos en buscar otros caminos, otros esfuerzos van haciendo luchas por salir adelante en el tema de educación y otros”.

Díaz Díaz manifestó que el sentir de los padres de familia sobre el paro de labores en los lugares de la diócesis que visita día a día “es variado, no se puede catalogar en una sola persona. Hay papás que dicen que qué bueno porque es tiempo de trabajo en el campo y tienen a los niño desocupados. Otros están de acuerdo porque sienten que las reformas les golpean y apoyan  a los maestros”.

Subrayó: “A mi me da ternura ver a gente que viene de comunidades lejanas a apoyar  a los maestros y ojalá que ellos tengan en cuenta esto para un compromiso serio con la educación, no solo la defensa de sus derechos que es el principal tema sino con la educación, pues hay gente muy comprometida con ellos. Y es gente muy sencilla, con muchas dificultades que sienten que sus niños están perdiendo el tiempo y no hayan qué hacer con ellos”, finalizó.