Un llamado a todos los sectores de la sociedad para “romper la espiral de la venganza y emprender el camino de la esperanza y la paz”, hizo el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón.
Pidió a los distintos grupos o comunidades poner todo de su parte para que “en Chiapas caminemos juntos por senderos rectos que nos lleven a vivir como hermanos, en paz”.
En su mensaje con motivo del Año Nuevo, insistió que “campesinos, empresarios, profesionistas, magisterio, pescadores, comerciantes, transportistas, comunicadores, hombres y mujeres de buena voluntad podemos hacer de nuestro Estado de Chiapas y de nuestra amada Diócesis de Tapachula una comunidad de hermanos en Cristo, de hijos de Dios que vivimos la paz. La paz no se logra si no se la espera. Esforcémonos todos por lograr cada vez más una cultura del encuentro entre nosotros”.
A los laicos, religiosas, religiosos y sacerdotes, pidió esforzarse y asumir la responsabilidad enorme para seguir trabajando por “caminos de justicia, verdad y paz en todos los ambientes de la vida humana”.
Insistió en que “cualquier situación humana se puede vivir y superar creyendo firmemente que el camino de la paz nos ayudará alcanzar esa meta. Aprovechemos la oportunidad de vivir un nuevo año esforzándonos por vivir y construir la paz en las tensiones personales, relacionales o familiares que tengamos”.
Aclaró que ello se debe extender hacia las comunidades, el trabajo, la escuela, las colonias, los ejidos e incluso las parroquias, porque reconoció que entre más grande sea el número de personas, las fricciones y diferencias pueden alejar del objetivo principal: “vivir en paz como hermanos en la fe”.
En ese sentido, advirtió que “la lucha por querer imponer el punto de vista o criterio puede dañar a las personas y ahuyentarlas. Esto nos debe llevar a la profunda convicción de abandonar el deseo de dominar a los demás y aprender a vernos como personas”.
“Nunca debemos encasillar al otro por lo que pudo decir o hacer, sino que debe ser considerado por lo que es: un hijo de Dios, un hermano nuestro en camino de santidad. Sólo eligiendo el camino del respeto será posible romper la espiral de venganza y emprender el camino de la esperanza y la paz”, sostuvo monseñor Calderón Calderón.
Insistió en su esperanza que el año 2020 permita avanzar hacia la paz en la entidad.












