A las nuevas autoridades municipales y del Congreso del Estado, el obispo de la Diócesis de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, les pidió que su servicio sea para el bien común de la sociedad, tomando en consideración que “la política es ante todo servicio; no es sierva de ambiciones individuales, de prepotencia, de facciones o de centros de interés”.
A los alcaldes y diputados que inician funciones este 1 de octubre, les recordó las palabras del Papa Francisco, en donde establece que “como servicio –la política- no es patrona que pretende regir todas las dimensiones de la vida de las personas, incluso recayendo en formas de autocracia y totalitarismo”.
“Cuando hablo de autocracia y totalitarismo no estoy hablando del siglo pasado, estoy hablando de hoy, en el mundo de hoy, y quizás también de algún país de América Latina”, señala.
Sin embargo, a los ciudadanos también convocó a evitar ser indiferentes a la cosa pública, para que se pueda construir entre todos una sociedad más justa y más humana.
“Es necesario que los laicos…no queden indiferentes a la cosa pública, ni replegados dentro de los templos, ni que esperen las directivas y consignas eclesiásticas para luchar por la justicia, por formas de vida más humana para todos”, precisó.
En su homilía dominical llamó a las nuevas autoridades a “la tolerancia, la apertura y el respeto a todos aquellos que, sin ser de los nuestros, hacen el bien”.
Asimismo los convocó a “alejar la tentación de dominar, someter, golpear, ofender, despreciar o ambicionar”.












