El obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Rodrigo Aguilar Martínez afirmó que para evitar agresiones como la ocurrida en Bochil que le costó la vida a Ángel Téllez Nicolás, agente de la Guardia Nacional, es necesario que haya mucho diálogo para resolver los conflictos, pues no deben de solucionarse por medio de la violencia.
“Es necesario más diálogo, pero que no sea nada más partidista en el que yo pretendo ser el que gane contra el otro, porque ese ya no es diálogo; el diálogo es de escucha mutua para ir aportando juntos”, agregó.
“Como nos lo dice bellamente el Papa Francisco: Escucharnos mutuamente, hablando con valentía y claridad, escuchando con humildad. Entonces, si quiero ser escuchado, debo de escuchar”, aseveró.
En rueda de prensa al final de la misa dominical, hizo alusión a los conflictos en Chamula, Oxchuc, Chalchihuitán y Bochil. “Es un hervidero de problemas todo el estado y en concreto (en municipios de) nuestra diócesis de San Cristóbal”, manifestó.
Pidió a todos que “sepamos escucharnos, que el problema no se resuelve con violencia; que sepamos vernos como humanos, y si es posible desde nuestra fe en Cristo, como hermanos en Cristo y que con el evangelio de él, busquemos la fraternidad, caminar juntos para resolver los problemas, no con violencia sino con escucha mutua, con respeto, con valoración mutua”.
Comentó que la muerte del agente Téllez Nicolás, quien fue herido de bala durante una agresión armada en el municipio de Bochil el jueves pasado, “es parte del riesgo de toda autoridad, de toda persona que se pone al frente para resolver”, problemas, “pero que no por eso tengamos miedo y ya no afrontemos; con el riesgo de la vida que busquemos que haya trabajo honesto en la verdad, en la justicia, que se resuelvan estos problemas a fondo y no parcialmente”.
Expresó que “no se puede resolver el problema quedando bien con los de ahora, pero después brota un grupo que no se sintió escuchando y renace el problema.
Acerca del asesinato de varias mujeres en los días recientes en algunos municipios, afirmó que “sigue habiendo un machismo declarado, descarado o velado, pero existe en la sociedad mexicana”.
Pidió a “los varones que sepamos ser respetuosos, valorar la condición de la mujer y reconocer cuánto le debemos en nuestra vida: A la mamá, a la hermana, a la tía, a la maestra; en fin, gracias a la mujer somos lo que somos”.
También “que nos respetemos mutuamente varón y mujer; ver en qué nos ayudamos y nos complementamos la riqueza del matrimonio que se viva y que los que no estamos casados sepamos valorar a la mujer en la ayuda que da en la Iglesia por ejemplo”.












