Obispo pide “mover corazones” en tramo difícil por covid-19

Obispo pide “mover corazones” en tramo difícil por covid-19

En su mensaje de Cuaresma, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, hizo ruegos para que Dios mueva los corazones de cada cristiano en lo que dijo, es un tramo incierto y difícil de la historia a causa de la enfermedad de covid-19, para incorporar lo que se ha aprendiendo de este peligroso virus y poder retomar nuestro vivir con un deseo firme de conversión con la mirada puesta en Dios y el corazón abierto a nuestros hermanos. 

Al cerrar este domingo el tiempo ordinario y prepararse para la Cuaresma, el obispo tapachulteco dijo que la palabra de Dios nos ubica en el sentido más profundo de la naturaleza humana, en entender la vulnerabilidad que vivimos al saber que nos podemos enfermar, lo que nos hace más sensibles, porque estamos siendo amenazados por el virus, aunque dijo que esto no es toda la verdad, ya que la humanidad necesita ser sanada no sólo de esto, sino de otros males como el egoísmo, odio, rencor, ambición y el desprecio en relación a otras personas, no sólo requerimos salud sino una integración en la comunidad. 

Monseñor Calderón Calderón señaló que el próximo 17 de febrero, con el signo de la ceniza, se inicia el camino cuaresmal, es decir, 40 días marcados por un espíritu profundamente penitencial, ya que el numero 40 tiene un significado especial como un momento que alimenta la esperanza y anuncia la llegada de tiempos nuevos, mejores, tiempos de cosecha, de abundancia, es el tiempo que requiere una persona o un pueblo para cambiar su forma de vivir en su esfuerzo por crecer y mejorar. 

En este camino de la Cuaresma, muchos han sufrido el embate de esta enfermedad nueva que descubre y golpea los espacios más vulnerables de nuestro organismo, el virus ha afectado a muchos de los hermanos más vulnerables de la comunidad humana, sembrado aflicción, dolor y muerte en las familias; se ha experimentado el temor y los estragos que este mal ha traído consigo, y con tristeza, se ha visto el contagio e incluso la mortandad en los hermanos más cercanos a nosotros.  

La enfermedad nos ha mostrado muchos aspectos de nuestro estilo de vida que, hace un buen tiempo, tendrían que haber sido corregidos para abrirnos a la vida en abundancia que Dios nos ofrece; pidió renovar la confianza en el amor misericordioso de Dios nuestro Padre, y encontrarnos con él como hijos arrepentidos, necesitados de su amor, de consuelo y de cercanía.

Discernamos el camino para clarificar, revisar y renovar nuestra salud física, mental, espiritual, fraternal eclesial y creacional. 

Finalmente, al referirse a la práctica pastoral del Miércoles de Ceniza, y dada la emergencia sanitaria en la que aún nos encontramos, con profunda y arraigada tradición de los fieles sobre la práctica de la ceniza, se dispuso que por razones pastorales se prolongará los días jueves, viernes y sábado la llamada imposición de la ceniza, y con ello una manera creativa para que las personas tengan opciones y evitar así aglutinaciones en los templos.