En su mensaje dominical, el obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, se refirió que al llegar al segmento final del año litúrgico como del año civil, es importante como fiel católico hacer un balance de lo acontecido en la vida personal y mejorar la forma de vida.
“Pide vivir para Dios y no para nosotros mismos, que la vida cómoda no sea una forma de cerrar la ventana a la esperanza para justificar una vida híbrida”, sostuvo.
Dijo que “la vida es el libro más valioso que Dios ha entregado a cada uno, un libro que muchos lamentablemente no leen o lo hacen demasiado tarde antes de morir, por eso es necesario que en esta etapa del año hagan una retrospección de lo realizado”.
Señala que “la vida cristiana depende del atrevimiento que tengamos para salir de nuestras estructuras mentales y de nuestros mundos creados para abrirnos al poder, a la bondad y a la voluntad de Dios”.
Apuntó que “es necesario entrar en nosotros mismos para leer nuestra vida, leernos con serenidad sobre cómo ha sido el recorrido, para que de esta manera se vaya preparando el corazón y vivir de mejor manera las celebraciones venideras”.
Abundó: “Es importante entrar dentro de nosotros mismos para empezar un balance de lo acontecido en nuestra vida personal. Nuestra vida es el libro más valioso que se nos ha entregado, por ello los invito a que mejoremos nuestro estilo de vida”.
Por otro lado, el obispo abordó el tema de la resurrección y que “la otra vida no es una cosecha automática, hay que ser juzgado digna de ella”, ya que “la resurrección viene de Dios, ya que él ha resucitado, Dios es el Dios de la vida, porque para él todos viven”.












