El obispo de la diócesis local, Felipe Arizmendi Esquivel criticó el desalojo en la carreta de cuota San Cristóbal-Tuxtla Gutiérrez y dijo que “el método para dejar libre la autopista no es la violencia, las armas, las piedras, los palos y los golpes”.
En un comunicado agregó que repetir los hechos de Nochixtlán, Oaxaca, no es el camino, pues “sería poner más piedras en el camino del diálogo y de la búsqueda pacífica de soluciones”, por lo que “es importante que se deslinden responsabilidades”.
Aseguró que el desalojo “causa más daño a Chiapas que un simbólico bloqueo carretero, que de por sí no impedía totalmente el paso hacia la capital del estado”.
En nuestra ciudad, hay grupos violentos, que desde hace tiempo querían actuar de esa manera para liberar la carretera. Si alguna autoridad municipal o estatal los comanda, se desligitimaría por ese hecho, pues los problemas sociales no se resuelven a golpes y poniendo en peligro la vida de las personas”.
Arizmendi Esquivel manifestó que “desde luego que es muy lamentable y preocupante que se produzcan estos hechos violentos, con peligro para la vida de las personas”.
Exhortó “a todos a evitar acciones violentas como la que lamentamos. Hay que respetar el libre tránsito por las carreteras y respetar también a quienes manifiestan sus inconformidades, evitando hacernos daño unos a otros”.












