Obispos urgen solución para migrantes

Obispos urgen solución para migrantes

Obispos de México y Centroamérica acordaron “denunciar y poner en evidencia los atropellos e injusticias que sufren los migrantes” en su paso hacia Estados Unidos, informó el obispo coadjutor de la diócesis local, Enrique Díaz Díaz.

Al término de un encuentro de dos días, que se llevó a cabo en la fronteriza ciudad de Tapachula, los prelados convinieron exigir a los diferentes consulados que busquen una mayor relación con los indocumentados para ayudarlos.

“Son estructuras injustas que arrojan cada vez a más migrantes y desplazados, por lo que tenemos que gritar y hacer algo que les permita tener derecho a emigrar o a no hacerlo y vivir dignamente sus comunidades”, añadió en rueda de prensa.

Sostuvo que ante los atropellos de los que son víctimas los indocumentados, “es necesario abrir el corazón a los hermanos que están en estas situaciones tan complicadas y difíciles para hacer más llevadero su paso”.

Señaló que el llamado de los participantes en la reunión es “denunciar y poner en evidencia lo que está pasando; denunciar la injusticia de las fronteras que los están destrozando”.

Manifestó que “cuando las personas de Guatemala, El Salvador y Honduras describen las situaciones que empujan a cualquier persona a convertirse en migrante, para nosotros los mexicanos, ya no se trata sólo de prójimos que hay que ayudar, sino podemos percibir toda la historia y la pena que cargan sobre sus espaldas”.

Díaz Díaz comentó que los asistentes a la reunión conocieron casos de mujeres migrantes con niños de brazos, una de ellas de El Congo, que no habla español, otra de Cuba que pasó “horrores” en los países que atravesó y una guatemalteca que por falta de documentos permanece en la estación migratoria Siglo XXI.

Contó que ahí mismo conocieron un caso, “que si no fuera tan dramático, nos causaría risa”, pues “una mujer joven, también con su niño en brazos, está detenida desde hace algunos días en el centro de Tapachula ‘por sospechosa’ de ser guatemalteca, ya que no trae ningún documento que acredite su nacionalidad, pero el sacerdote y la religiosa que nos acompañaron, aseguran que es mexicana porque la conocen desde hace tiempo en una colonia pobre de las orillas de la ciudad”.

Sostuvo que “las fronteras, los egoísmos y la ambición han destrozado nuestra dignidad”, por lo que “necesitamos recuperarla, en dos sentidos: por una parte mejorar las estructuras que permitan el derecho a emigrar, pero también el derecho a no emigrar. Y por otra, necesitamos abrir el corazón a los hermanos que se encuentran en estas situaciones tan complicadas y difíciles”.

En otro tema, el obispo coadjutor informó que durante la misa de este domingo se realizó una ceremonia de canonización de la Madre Teresa de Calcuta.

Dijo que la canonización la hizo el papa Francisco en Roma pero a petición de las religiosas de la Caridad, que tienen una sede en San Cristóbal, también se hizo en la Catedral.

“No fue una réplica de la canonización de Roma sino un reconocimiento en medio de nosotros de la Madre Teresa, por la presencia de las religiosas en esta ciudad”, aclaró.

“Fue una ceremonia muy bonita con la Catedral de San Cristóbal”, dijo y agregó que “las actividades comenzaron con una peregrinación desde el refugio Belem, a cargo de las religiosas, hacia la catedral, con personas en sillas de ruedas que con la ayuda de algún voluntario ellas están atendiendo con todo el cariño”.

“Las madres de la Caridad son las que promovieron la celebración en la catedral que estuvo llena y donde hubo confirmaciones, incluidos muchos de los que están refugiados con ellas”, aseveró.