Objetos extraños en vías respiratorias son mortales

Objetos extraños en vías respiratorias son mortales

Después de que se diera conocer que un menor de dos años en el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) fue intervenido por aspirar un cacahuate que quedó en sus vías aéreas, la neumóloga pediatra, Elsa Albores Ríos, informó que estos cuerpos extraños en los infantes son muy frecuentes, sin embargo, el incidente puede ser mortal si no se atiende a tiempo.

Esta situación, dijo, ocurre por accidentes en personas que tienen menos de cinco años y, a veces, se registran casos en adolescentes. Cuando se presenta la aspiración de objetos extraños es fundamental que los familiares acudan con un especialista para ver qué método se puede utilizar para la extracción.

Albores Ríos (quien se desempeña como directora médica del HEP) explicó que la mayoría de los incidentes se presentan en el momento en que los menores están consumiendo sus alimentos o jugando, se llevan juguetes o semillas que quedan atorados en el cuerpo.

El problema de que estos objetos entren en las vías aéreas, es que la parte médica tiene que aplicar un procedimiento endoscópico para sacarlo; son los cuerpos biológicos los que provocan los daños más graves cuando un infante aspira frijoles o semillas, y dependiendo dónde se aloja, puede morir.

Si los objetos son más pequeños, estos se pueden atorar en los bronquios y también impiden el paso del aire al pulmón; si no se detecta a tiempo, ese órgano puede sufrir daños considerables o, en el peor de los casos, el paciente presenta supuración pulmonar y lo que procede es una cirugía.

La neumóloga pediatra recordó que el paciente que atendieron hace unos días (que se atoró con un cacahuate) presentó síntomas de ahogo, le faltaba el aire y también emitía un ruido cuando respiraba.

Cuando ocurre algo similar, dijo, no sólo es fundamental ir al médico, también se tiene que explicar a los especialistas el evento ocurrido para que la revisión vaya enfocada en la vía aérea y así hacer la extracción urgente.

El menor de dos años llevaba tres días con el cacahuate atorado, por eso fue sometido a una broncocospía rígida; el cuerpo extraño salió completo y no tuvo mayores consecuencias. No obstante, sí puede ocurrir que el objeto se fragmente y pueda generar daños en otras partes del cuerpo.

Lo recomendable para los padres de familia es que eviten darle cacahuates a los menores de cinco años; también se exhorta a los adultos a que no faciliten semillas a los infantes, para evitar accidentes que pueden ser mortales o terminen en una cirugía.