Los trabajos de la obra del Centro de Desarrollo Comunitario en Tapachula, en la que se promoverían las raíces culturales y artísticas de la zona, se encuentran estancados, y están a cargo de la Federación a través de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), que proyectó concluirla a finales de marzo luego de haberla iniciado en agosto del 2020.
Una obra de gran envergadura que estaría destinada al esparcimiento, la convivencia familiar, venta de artesanías, exposiciones artísticas y pequeños lugares comerciales para los visitantes, sin embargo, la construcción está demorando más de la cuenta y ha incumplido con los plazos comprometidos por la dependencia federal y la constructora.
Entrevistado al respecto, el empresario tapachulteco, Alfredo Gálvez Sánchez, lamentó la demora de la construcción que estaba comprometida a entregarse el 30 de diciembre de 2020; posteriormente se replanteó una nueva fecha para finales de marzo, por lo que, al vencerse el plazo en ambas fechas, pide una explicación sobre el desarrollo de la obra.
Aclaró que el proyecto del Centro de Desarrollo Comunitario tendría una inversión de 130 millones de pesos, recurso que también buscaba rescatar el edificio de la estación de ferrocarriles y que es considerado un inmueble histórico en la ciudad, pero según versiones oficiales, esta cifra también cambió y ahora se dice que se están destinando alrededor de 200 millones de pesos.
Lamentó que durante el año pasado se podían observar alrededor de 200 trabajadores de la construcción empleando maquinaria pesada, pero hoy sólo se pueden ver a unos cuantos albañiles que recorren algunas áreas sin emplearse a fondo para terminar con la obra.
Precisó que está a punto de iniciar la temporada de lluvias y, de no terminar la construcción, dificultaría los trabajos y pudiera ser un nuevo pretexto para la constructora o para la Sedatu de no terminar este proyecto.
Expresó que sería lamentable que el gobierno esté esperando fechas cercanas a las elecciones para acelerar el paso en la construcción, ya que se estaría atentando con la confianza de la gente, por lo que pidió una explicación a la constructora encargada de la obra y a la Sedatu, para que brinden la transparencia en el proceso de esta obra.
Finalmente, mencionó que es necesario la opinión de la gente en el sentido de hacer algunas adecuaciones para que no se pierda el concepto cultural que se está proponiendo, pues existe la cercanía con el mercado “Soconusco”, el cual, por su naturaleza, utiliza la parte posterior para acumular desechos; asimismo, hay bodegas cercanas a este centro cultural que aún no han sido atendidas por las autoridades, ya que siguen sirviendo de guarida para malvivientes.












