Efraín Bustamante Mendoza, presidente de la Federación de Colegios de Ingenieros Civiles de la República Mexicana (Fecic), expuso que el ejercicio de la administración de la obra pública ha quedado poco a poco conferido a otras profesiones, siendo momento de retomarla en el buen sentido y con fundamento legal para que los presupuestos tengan la suficiencia y la capacidad planeada, con la finalidad de seguir brindando los mejores resultados.
Al respecto, dijo que “nuestra obligación técnica tiene que ser rigurosamente bien llevada en términos de ética y de responsabilidad, pero también es momento de volver a tomar participación política, administrativa y ser agentes de cambio que incidan en que la inversión en infraestructura y el beneficio de esa misma, una vez ejecutada, realmente cumpla la función que espera la sociedad; por ello es muy importante repasar los términos legales, jurídicos, de planeación, administración, entre otros, que si bien no son directamente de nuestra formación técnica, sí van de la mano en el tema de desarrollo”, subrayó.
Gremio preparado en la materia
Agregó que en este sentido, es responsabilidad del profesional del ramo prepararse para conocer más de fondo los temas que, aun sin ser directamente técnicos, van estrechamente ligados al quehacer de la infraestructura y especialmente de la obra pública, así como a la administración de la misma, siempre con la capacitación adecuada, las asesorías pertinentes y sobre todo con ética y profesionalismo.
Para ello, dijo que “siempre es necesario darnos el tiempo de generar espacios para aportar ideas y experiencia, a fin de que la planeación de la infraestructura en el estado y en el país tenga cumplidos los objetivos económicos y sociales que le dan razón de ser en beneficio de la sociedad para la que fue destinada”.












