En días pasados el Instituto Federal Electoral anunció la acreditación a 31 mil 401 ciudadanos que fungirán como observadores electorales del proceso federal. Por su parte, en Chiapas, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana informaba la semana pasada sobre la existencia de más de 8 mil personas que por voluntad propia realizarán similar trabajo de vigilancia en el estado durante la jornada del próximo domingo 1 de julio.
Adicionalmente a la participación del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en estas tareas, la misión de observación electoral de la Organización de los Estados Americanos en México inició la movilización a través del territorio del país de casi cien observadores, esto a invitación expresa del gobierno de México, para inspeccionarar las elecciones generales de este domingo en las que se elegirá al nuevo presidente y se renovará el Congreso.
La misión es encabezada por César Gaviria Trujillo, presidente de Colombia de 1990 a 1994, secretario general de la Organización de Estados Americanos de 1994 a 2004, quien acompañará el proceso electoral en todo el territorio mexicano, observando su organización y el avance de los comicios. Pero además, la misión está compuesta por ciudadanos provenientes de 18 países de América y Europa, con experiencia en procesos electorales de varios países del mundo.
La misión dará entre otros aspectos, seguimiento a denuncias, inquietudes o preocupaciones que podrían surgir durante la jornada y las remitirá a las autoridades correspondientes para su atención.
No es la primera vez que ciudadanos e instituciones nacionales o del exterior se suman a la observación de las elecciones en México, por iniciativa propia o por invitación; se ha hecho en anteriores procesos, se hizo en las inmediatas pasadas y nadie ha puesto en duda el proceso.
La gran mayoría confía en las elecciones y por el contrario, no cree en la versión de un pretendido fraude. Actores de enorme peso en la sociedad como las Iglesias o el Consejo Coordinador Empresarial han rechazado esa versión por no corresponder a la realidad, por ser sólo una insana manera de propaganda, de modo pues que la mesa no sólo está puesta sino que también está limpia.











