Ante la falta de claridad normativa en torno a la regulación del comercio fijo, semifijo y ambulante en el primer cuadro de Chiapa de Corzo, el Centro INAH Chiapas ha participado en reuniones con diversas dependencias municipales con el propósito de regular esta situación que en primera instancia ocasiona contaminación auditiva, visual y ambiental, además de los daños que se perciben por la aglomeración humana.
El Centro INAH Chiapas tiene claro que las acciones que se lleven a cabo deben realizarse de manera coordinada con todos los actores que inciden en el problema y no sólo atender de momento sino darle continuidad, pues el comercio es dinámico y está en constante crecimiento.
Esta tema no es reciente, y como institución normativa el Instituto Nacional de Antropología e Historia decretó la Zona de Monumentos Históricos de Chiapa de Corzo en el año 2000, también como una medida para regular el tema del comercio y la imagen urbana, sin embargo, al Ayuntamiento le corresponde ejecutar las acciones necesarias para solucionar esta problemática.
Ambigüedad del Reglamento
La falta de claridad normativa entre las organizaciones de comerciantes y el Ayuntamiento, ha propiciado una posición de tolerancia manejada mediante negociaciones, donde no se impone una postura clara y contundente.
Los funcionarios en turno retoman la situación de sus antecesores y al terminar el tiempo de su administración se van. En paralelo, las agrupaciones de comerciantes incrementan y esto trae como resultado el conjunto de problemas que actualmente se presentan en esta Zona de Monumentos Históricos.
Situación agravada durante la Fiesta Grande
La problemática se agudiza en la Fiesta Grande cuando las autoridades avalan la llegada y colocación de más puestos de comida, bares, juegos mecánicos y la instalación de un escenario para eventos masivos.
Todo esto sobre la Plaza Central, áreas verdes y calles adyacentes, sin contar con medidas mínimas de seguridad e higiene. A su vez, los comercios establecidos alrededor de esta plaza, en un ámbito de competencia, utilizan o rentan el área de los portales para ofrecer bebidas alcohólicas, comida y todo tipo de vendimias, lo que hace casi imposible transitar a través de estos espacios que forman parte del disfrute peatonal.
Impacto negativo de la falta de regulación
Contaminación auditiva: Los altos decibeles de la música afectan a los inmuebles, pues toda emisión sonora causa vibraciones que pueden originar fisuras y desprendimientos casi imperceptibles, y finalmente el acelerado deterioro del monumento.
Contaminación visual: Mientras que la manipulación indiscriminada de publicidad -tamaño, orden, distribución y altura-, se convierte en un agente contaminante, el abuso de elementos provisionales “no arquitectónicos” alteran la estética, la imagen del paisaje urbano y generan una estimulación visual agresiva e invasiva.
Contaminación ambiental: La acumulación de basura, grasas de alimentos y humo, pues se trata en su mayoría de puestos de comida improvisados, provocan un ambiente insalubre, afectando paulatinamente elementos constructivos tales como ladrillo, piedra, aplanados y pisos.
Aglomeración humana: El número indiscriminado de personas que asisten a eventos masivos provocan daños en los acabados y materiales constructivos de los monumentos históricos, al no poder contenerlos en áreas no aptas para este tipo de actividades.












