"Existen, y recurrentemente son escenografía y tema de discursos, estudios y programas, pero la pobreza y las desigualdades emergen con mayor dramatismo ante nosotros en diciembre. Duele ver a los pobres en chozas a temperaturas bajo cero o a las masas proletarias, que apenas alcanzan un cobertor o una chamarra barata, en contraste con quienes elegantemente abrigados acuden a centros comerciales para hacer compras de Navidad.
La situación no ha variado significativamente en las últimas dos décadas, aunque cada presidente de México haya prometido combatir la pobreza, cambiándole de nombre al programa: de Solidaridad pasamos a Progresa y luego a Oportunidades, pero con el mismo principio asistencialista.
Así lo describe Amerigo Incalcaterra, representante en México de la alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Hoy el presidente Felipe Calderón reeditó el obligado paso por el municipio donde están los más pobres de los pobres: Tlacoachistlahuaca, subió a la montana de Guerrero, cerca de Metlatónoc, donde su ex contendiente electoral inició campana en enero, y anunció en su afán de ""rebasar por la izquierda"" un plan para combatir la pobreza en los 100 municipios más marginados del país.
Esta zona de Guerrero, Chiapas, Oaxaca y parte de Veracruz, la sierra de Zongolica y la Huasteca son áreas donde se concentra la pobreza, aunque ésta exista en toda la República.
El lugar de la visita es simbólico. Allí, entre sus 15 mil habitantes, se registran los mayores índices de mortalidad materna y desnutrición infantil, no hay servicio sanitario y sólo un tercio de las casas tiene energía y agua entubada.
Además de dotarlas de esos servicios, el plan considera impulsar proyectos productivos, agrícolas y artesanales con una inversión de más de 50 millones de pesos.
Habrá que revisitar en seis anos el municipio de nombre impronunciable, para ver si funcionaron esta vez los programas o si únicamente se reprodujo una vez más el ciclo de visita de político, goteo de ayuda, explotación del voto y vuelta a prometer.
Junto con la pobreza, la desigualdad es la otra gran asignatura pendiente para el país.
Un dato reciente del Banco Mundial lo ilustra: en México, el ingreso de cualquiera del club de multimillonarios, citado por la revista Forbes es 14 mil veces mayor a la percepción nacional promedio. ?Eso sí que no necesita de un modelo econométrico para concluir que es desigualdad!
Urgen medidas más efectivas, económicas, políticas y sociales, que concentren el asistencialismo en los casos extremos, nadie se atrevería a sugerir el abandono de los indígenas, pero lo deseable es no perder de vista que empleos, igualdad de oportunidades en los negocios y, en una palabra, crecimiento económico vigoroso, es la mejor receta.
La pobreza extrema y la desigualdad son casos típicos en los que la economía de mercado no tiene cabida, es la orientación del gasto público y la regulación lo que debe prevalecer para sentar las bases de progreso, principalmente en el sur del país y en las comarcas indígenas, pero también en las urbes donde habrá que aspirar a mayor equidad en el ingreso. (El Universal)
"











