Como un lunar entre las calles atestadas de basura, hay una esquina limpia. Alguien logró “convencer” de forma práctica a los vecinos con un letrero amenazante.
El paro en Proactiva ha generado confrontaciones entre los colonos pues los “cerros” de residuos en la vía pública continúan creciendo. Ya hay más de cuatro mil toneladas sin recoger.
“No, no saque su basura vecino, está usted viendo que no está pasando el camión”, le dice un hombre que parece ser el “vigilante” voluntario de la colonia Los Pájaros en la esquina de la avenida Canarios y calle Golondrinas.
“Por qué no lo la voy a sacar. Si no pasa el camión no es mi problema. A que apeste en mi casa mejor que apeste en la calle. Y si no le gusta llévela a su casa”, le dice y sigue su camino el colono.
Esta escena se ha replicado en varias colonias entre los que sacan su basura y los que se oponen a que la dejen en la vía pública.
Es que la desesperación ha cundido en la capital chiapaneca. Son más de 600 toneladas de residuos sólidos que se sacan a las calles cada día en Tuxtla Gutiérrez. Es decir, a la fecha se han acumulado unas cuatro mil toneladas de basura regadas en las calles.
Se han cumplido siete días de la suspensión en Proactiva argumentando la falta de pago de 300 millones de pesos por parte del Ayuntamiento capitalino.
A donde se voltee se ve basura acumulada. Pero hay al menos una esquina libre de desechos. Es la 13 Oriente y 4a Norte. Alguien convenció de manera muy sencilla a los vecinos.
Ya antes en la 19 Oriente y 3a Norte del fraccionamiento Santos habían colocado un letrero que dice: “Favor de no sacar su basura. No está pasando el camión”. Pero la gente no obedeció.
Luego en la 13 Oriente, 2a y 3a Norte, colocaron una lona advirtiendo sobre una “multa” a quien sea sorprendido sacando su basura. Los vecinos la sacaron.
Así, en la 4a Norte alguien tuvo la brillante idea de ofrecer una golpiza al que saque su basura.
Sobre cuatro garrafones el letrero advierte “no tires basura, evita una verg…”. Luego añade: “A cada persona que tire basura se le dará una reverenda verg…”. Y el anuncio funcionó… La calle está limpia.












