Este miércoles, hombres y mujeres se dieron cita en el atrio de la Catedral de San Marcos para realizar los tradicionales enrames que fueron ofrendados al patrono de la ciudad que este jueves celebra su día principal.
Procedentes del municipio de Suchiapa y del ejido Copoya, los tradicionales joyonaqueros comenzaron a realizar los tejidos, tradición que data de la época precolombina de la etnia zoque y que se conoce como “somé”.
José Kleiber Gutiérrez Teco, uno de los joyonaqueros, compartió que se dieron cita en Tuxtla para ofrendar los enrames, los cuales tienen diferentes formas que han sido modificados con el paso del tiempo.
“Cada enramador hace sus diseños; nosotros somos invitados por el patronato de la feria de San Marcos, pero es una tradición que hemos venido fomentando por años, de generación en generación desde nuestros ancestros zoques”, precisó.
Los participantes en la elaboración de estas ofrendas coincidieron en que este talento fue otorgado por Dios: “por ello en agradecimiento lo hacemos, porque nos dio la inteligencia para hacer estos ramilletes, que son parte de nuestra cultura”.
Paso a paso, de una manera sistemática los somés fueron elaborados con una precisión casi milimétrica, colocaron las hojas de tempixque, así como las flores pestaña y margaritas para dar forma multicolor a más de dos metros del enramado colocado sobre los troncos.
José compartió que la elaboración de las ofrendas para San Marcos data de los años 30, sin embargo lo han realizado en diferentes municipios para honrar diferentes imágenes religiosas.
Estos trabajos artísticos se realizan en diferentes municipios: Tuxtla en Terán, Chiapa de Corzo, Suchiapa, El Jobo, Copoya, donde afortunadamente las nuevas generaciones no han dejado morir esta tradición.
“Afortunadamente los jóvenes se han interesado en este tipo de arte y nosotros con el paso del tiempo hemos hecho diferentes diseños, por lo que esperamos que también se vaya perfeccionando en un futuro”, compartió.
Los enrames fueron colocados en el altar principal de la Catedral de San Marcos para honrarlo en su día. Los hombres y mujeres le hicieron la petición que consideran más importante: “Que nos dé mucha salud para regresar a poner la ofrenda el próximo año”.












