"Ombudsman es un sustantivo que se ha usado de tiempo atrás en Chiapas para denominar al titular del organismo protector de los derechos humanos. El término, que proviene del idioma sueco, se hace extensivo a las figuras que salvaguardan otro tipo de garantías en diversos campos, por ejemplo en México existe un ombudsman del contribuyente fiscal.
Existe incluso uno que pretende combatir y prevenir la discriminación, organismo con el cual este diario Cuarto Poder mantiene una controversia promovida por el actual titular del CEDH, que aunque ha sido desahogada en primera instancia, no ha concluido, por lo cual nadie puede adelantar vísperas. Y, siendo que nos alude, en su momento la daremos a conocer ampliamente, aunque el caso es meramente anecdótico pues se resume así: privilegiado dícese discriminado por ser señalado tras violar la ley en casa ajena.
También en el pasado hubo un ombudsman -José Luis Soberanes- que, mientras en Chiapas se denunciaban a gritos flagrantes casos de tortura y muerte, miraba para otro lado y sólo venía a estas tierras para firmar acuerdos con Mariano Herrán.
Valga lo anterior para reparar en el hecho de que hay muchos tipos de ombudsman que, para efectos de protección al idioma, llamaremos 'defensor del pueblo'. Pues bien, esta figura aquí, como se sabe, por su misma naturaleza ha estado rodeada de disputas; dos de sus titulares han sido, como se dice, aves de tempestades, por diferentes razones. Por ejemplo, don Pedro Raúl López Hernández fue víctima de un atentado a balazos en su propia casa y de una golpiza, acciones que apuntaron responsabilidad de Pablo Salazar y Mariano Herrán -y nadie levantó la voz. De Florencio Madariaga Granados, el caso es conocido y se sintetiza en que la ley le impide ser consejero.
En un país en el que la violencia criminal se debe a que hay grupos que no quieren respetar la ley, el hecho de que las autoridades pongan el mal ejemplo en este sentido envía un mensaje funesto a las próximas generaciones de chiapanecos y en general.
Los antecedentes también son conocidos: una universidad hizo la equívoca propuesta y el Congreso terminó aprobando el entuerto, no se sabe si por desconocimiento o por qué, pero eso no impide que se corrija lo que está mal hecho.
Si la ley dice que debe ser chiapaneco el defensor del pueblo, pues se debe respetar; no se puede sacarle la vuelta con argumentaciones en el sentido de que lleva viviendo equis cantidad de años en el sitio, luego entonces ""ya es como si fuera"" chiapaneco. No es así. La ley se respeta y punto.
Y de quién es la responsabilidad. Es de la anterior Legislatura de Chiapas, por haber aprobado una propuesta que no había sido revisada. Y de quién es el problema. Es de la actual Legislatura del Congreso que deberá enmendar.
No es problema del gobernador, así que pretender espantar con el petate del muerto en este sentido, no deja de ser mas que gracioso.
Si se quita a Madariaga tampoco caerán piedras ardiendo sobre el Poder Judicial o el Ejecutivo.
Las cosas en su lugar.
Quienes por empatía o por cualquiera otra razón defienden la permanencia del actual presidente del Consejo Estatal de Derechos Humanos, se comprende, sólo hacen uso de su libertad de expresión, y la tolerante hospitalidad chiapaneca la hacen un hecho.
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