Ondas de calor cada vez más frecuentes en la capital

Las temperaturas extremas han afectado el medio ambiente y además causan estragos fuertes en las personas. Cortesía
Las temperaturas extremas han afectado el medio ambiente y además causan estragos fuertes en las personas. Cortesía

A partir de la última década las ondas de calor en Tuxtla Gutiérrez están ocurriendo con una mayor frecuencia, ya que cada vez son más intensas, con temperaturas mucho más altas, mayor duración y presencia anual, indicó María Fernanda Pascasio Narcía, egresada de la Licenciatura en Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Comentó que se espera que al aumentar las temperaturas diarias, máximas o mínimas, las intensidades de los eventos de ondas de calor alcancen temperaturas más altas. Estos datos fueron el resultado de su trabajo de investigación, titulado “Evaluación del peligro climático por ondas de calor en Tuxtla Gutiérrez”.

Refirió que el cambio climático es considerado un problema de gestión de riesgo, en el que los cambios en la temperatura y precipitación son resultado del incremento en la concentración de gases de efecto invernadero.

Una onda de calor es un fenómeno meteorológico extremo, resultado de anomalías de altas temperaturas que tiene lugar gracias a condiciones de aire estable, cálido y seco, por la existencia de un sistema anticiclónico.

La exposición prolongada a altas temperaturas puede resultar en impactos físicos, fisiológicos y psicológicos en las personas, recibiendo el mayor impacto la población vulnerable, como mascotas, niños menores de cinco años, campesinos, personas con enfermedades crónicas y de la tercera edad.

Considerando que el análisis del peligro es prioritario para la reducción de riesgos futuros asociados al cambio climático, realizó la investigación cuyo objeto principal consistió en evaluar la condición de peligro climático por ondas de calor en la capital chiapaneca.

Esto a través del análisis de datos climatológicos para la determinación de los eventos entre 1961 y 2019; identificando los patrones de comportamiento de cada evento, y con ello realizar recomendaciones que permitan mitigar el riesgo.

Apuntó que el clima predominante en Tuxtla Gutiérrez es subhúmedo, con lluvias en verano que abarcan 99.92 por ciento del territorio municipal. El 0.08 por ciento de la superficie de la ciudad presenta un clima semicálido y subhúmedo.

Tomó como base la metodología oficial para su elaboración del Atlas de Riesgos en el país, empleada en el 2017 por el Centro Nacional de Prevención de Desastres para el análisis de ondas de calor.

De los resultados obtenidos se identificaron un total de 48 eventos de ondas de calor entre 1961 y 2019, siendo el mes de mayo en el que más veces se presentan.

De todo el periodo de estudio se obtuvieron 27 años con presencia de ondas de calor, con una duración más probable de dos días, una probabilidad anual de ocurrencia del 45.7 por ciento. Los eventos ocupan el 0.63 por ciento de los días dentro de la serie de tiempo analizada, lo que refuerza que se trata de un evento extremo.