Las instituciones responsables de la organización de las elecciones extraordinarias en 10 municipios de Chiapas deben vigilar el proceso de manera minuciosa, porque delito que no se castiga tiende a repetirse, advirtió el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de Chiapas, ONG-México José Manuel Blanco Urbina.
Por la inconformidad que existe entre los pobladores de los 10 municipios donde se realizará la elección extraordinaria el próximo 25 de noviembre, es determinante la actuación del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) en vigilar y garantizar un proceso limpio.
Blanco Urbina, quien también participó como observador en las elecciones del 1 de julio en 7 Estados de los 13 distritos electorales Indígenas en el país, pidió que el IEPC blinde el proceso electoral en los 10 municipios para evitar que manos ajenas intervengan en el proceso.
Cabe destacar que derivado de la violencia y el uso de la fuerza, los comicios fueron suspendidos en los tribunales que determinaron una segunda vuelta con los actores políticos que quieran inscribirse de nuevo.
“Es muy desafortunado que existan diputados locales, federales y gente del propio gobierno del Estado, con intereses de todo tipo en esos municipios, nada más analicemos qué partidos políticos habían ganado en estos municipios y con esto te das cuenta de que aquí lo que se busca es una cuota de poder”, destacó.
El también presidente del Movimiento Cívico Mexicanos por la democracia, pidió que las instituciones que serán los árbitros de las elecciones extraordinarias funcionen apegados a la ley y que la Fepade actué y sancione de una manera enérgica porque no debemos olvidarnos que “delito que no se castiga tiende a repetirse, reiteró.











