Desde el 2019 el Alto Comisionado de Naciones Unidas-Derechos Humanos (ONU-DH) da seguimiento a las agresiones en contra de ambientalistas y defensores de derechos humanos en diversos estados del país.
En ese sentido, el organismo informó que durante el 2019, un total de 20 personas que realizaban estas actividades fueron asesinadas en México, cinco de ellos en Chiapas.
De los 20 asesinatos: 17 fueron hombres y tres mujeres. De todos los hombres, 10 eran indígenas, y de las mujeres, una era indígena.
De estos casos, 15 ya habían sufrido incidentes previos y tres contaban con medidas de protección.
Del total de personas que perdieron la vida, el 50 por cierto trabajaban en temas de medio ambiente.
Asesinatos
El 3 de enero se produjo en Arriaga, el asesinato del defensor de derechos humanos Sinar Corzo, quien formaba parte del Comité Ciudadano de Defensa de los Derechos Humanos “El Coloso de Piedra” y que en 2013 fue víctima de detención arbitraria en el marco de su participación en actividades de defensa del derecho al agua.
El 18 de enero, la Coordinadora Nacional Plan de Ayala Movimiento Nacional (CNPA MN) informó que Noé Jiménez Pablo, integrante de la coordinación estatal de Mocri-CNPA MN y de la comisión política nacional de la CNPA MN y uno de los principales líderes opositores contra el cacicazgo de los hermanos Carpio Mayorga de Amatán, fue encontrado sin vida y con señas de tortura.
El 23 de enero, en la comunidad de Santo Tomás, municipio de Amatenango del Valle, fue asesinada Estelina López Gómez, defensora comunitaria de derechos humanos presuntamente atacada por un comando armado.
Ambos estaban inscritos al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas.
Asimismo, el 11 de junio, José Luis Álvarez Flores, encargado de la preservación del mono saraguato y defensor de la extracción arenera en el río Usumacinta, fue asesinado entre los límites de Tabasco y Chiapas.
Álvarez Flores fue asesinado a las 12:25 horas a la altura del kilómetro tres de la carretera Ejido Calatraba, del municipio de Palenque, Chiapas, aunque el cuerpo fue hallado a unos 25 metros de la orilla de la vía.
Al momento de su muerte, Álvarez Flores era encargado de la Unidad de Manejo Ambiental (UMA) Saraguato (mono que predomina en la zona y al cual buscaba proteger de atropellamientos carreteros) y en diversos momentos hizo acusaciones sobre extracción ilegal de arena.
Por último, el 21 de agosto, el cuerpo de la ambientalista Nora López León fue encontrado en una habitación de un hostal ubicado cerca de la colonia Los Taxistas, en el municipio de Palenque, Chiapas.
En su momento, Jan Jarab, representante de la ONU-DH en México, había señalado que asesinatos como el cometido contra Sinar Corzo “es un terrible recordatorio de los riesgos que enfrentan quienes defienden derechos humanos en México”.
La ONU-DH ha reiterado la necesidad de que las autoridades mexicanas adopten medidas para garantizar un ambiente propicio para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos, incluida la protección y la prevención de las agresiones, siendo el combate a la impunidad de estos hechos la principal medida preventiva.












