La falta de regulación de la industria causó el cierre de 43 tortillerías en Tapachula durante el 2020, mientras otras 80 están en manos del pirataje, dio a conocer César Alejandro Rijaldi Jiménez, presidente de la Unión de la Masa y la Tortilla en la ciudad.
“El problema es el pirataje, no la venta ambulante. Es necesario que paguen impuestos y que tengan sus papeles en regla y que cumplan con lo correspondiente con las instancias correspondientes”, señaló.
Actualmente son 167 tortillerías que pagan impuestos y ante la pandemia del coronavirus están obligadas a cumplir con los protocolos sanitarios, “pero seguimos siendo los malos de la película”, mencionó.
Adquirieron lo necesario para cumplir con el protocolo sanitario que muy pocos lo realizan y son las tortillerías que están registradas las primeras que supervisan y sancionan; las demás siguen operando sin medidas sanitarias.
En referencia a los costos, comentó que por dos años no ha incrementado para la ciudadanía, pero sí para los industriales, mientras las tortillerías piratas siguen manejando un precio bajo.
Declaración
“Ellos la dan a 12 pesos el kilo y nosotros pagando impuestos nos piden que mantengamos ese mismo costo”.
Lamentó que en 12 años como presidente de la Unión de Tortilleros en la ciudad “no haya una autoridad que se aviente el problema de la masa y la tortilla”.
Rijaldi Jiménez aseguró que esto se convirtió en una bomba de tiempo, mientras las instancias correspondientes no pongan orden en el tema del pirataje.












