Operarán a menores con males cardiovasculares

Operarán a menores con males cardiovasculares

Con la intención de mejorar la calidad de vida de los pacientes, Rafael Heberto Guillén Villatoro, director del Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP) en Tuxtla Gutiérrez, anunció que en coordinación con la fundación Heart Care International, implementarán la décima campaña de cirugías cardiovasculares y en esta ocasión beneficiarán a menores que presenten algún problema en el corazón.

Que se lleven a cabo estas intervenciones es fundamental, tomando en cuenta que un paciente con problemas cardíacos tiene una estimación de vida menor, sin embargo, después de una cirugía exitosa se pueden desarrollar a plenitud y sin mayores complicaciones.

Se espera que en el resto de la semana se realicen nueve cirugías y tres cateterismos; de hecho, este lunes los especialistas operaron a dos pacientes (uno de cuatro y otro de cinco años). Ambos se encuentran estables en el área de cuidados intensivos con una evolución favorable.

La meta a largo plazo que tiene el HEP es dejar un programa establecido que realice, al menos, de 100 a 200 casos por año en las intervenciones. En el tiempo que llevan estas campañas, se han aplicado 139 cirugías y 15 cateterismos.

Con el apoyo de las áreas internas del hospital, se pretenden realizar 32 intervenciones quirúrgicas adicionales a corazón abierto con la utilización de una “bomba de circulación extracorpórea”, es decir, es un aparato que sustituye las funciones del corazón y del pulmón mientras se realiza la operación.

Con base en lo señalado por el director, los pacientes acuden (en su mayoría) a las consultas de medicina preventiva, de esos lugares los remiten al Pediátrico y ahí tienen abiertas las puertas para que acudan a la zona de revisión.

Un cardiólogo es el que se encarga de hacer un estudio de imagen y un ultrasonido del corazón, para definir el proceso quirúrgico que se debe realizar.

Después de esto, los menores de edad pasan a la zona de operación cardiovascular, mientras que los casos más graves se dejan para las campañas que son acompañadas de personas especializadas a nivel mundial.

Las intervenciones se han hecho con recién nacidos (10 días de vida) y hasta los que tienen 17 años y 11 meses.

Alistar Phillips, el jefe de la División Quirúrgica de Heart Care International, dijo -con el apoyo en la traducción Mariana Edelmann Olguin, médico residente- que para que esto funcione se requiere un trabajo en equipo y ha observado la coordinación que hay en el HEP, lo que da un mejor “pronóstico a todos los niños que son operados durante estas campañas”.

En la pregunta hecha respecto a cuánto cambia la vida de un paciente después de que es operado, el jefe de la División Quirúrgica de Heart Care International respondió (con la traducción de la médico Mariana) que “sin la cirugía la esperanza de vida de un niño que tiene una cardiopatía congénita es de menos de 10 años, sin embargo, una vez que son operados pueden vivir una vida normal”.