La coordinación de diversos sectores de la población y representantes de barrios, han fortalecido los esquemas de seguridad en beneficio de la población en general, logrando el aseguramiento de diversos individuos por faltas menores, aunque lamentablemente logran su libertad al gozar los privilegios que el nuevo sistema de justicia penal le otorga a los delincuentes que son llamados “probable imputado”.
De acuerdo a la información que se ha obtenido, los constantes operativos en donde participan las corporaciones de los tres niveles de gobierno, han tenido como resultados inhibir a los delincuentes que se agrupan en pandillas que pretenden controlar ciertas zonas de la ciudad, sin que hayan logrado sus objetivos; aunque ello no quiera decir que no se ha combatido a la delincuencia.
Existen barrios y zonas de la ciudad en donde delincuentes han buscado establecer bases, para sus actividades delictivas de día y de noche.
“Afortunadamente en muchos casos, han sido los propios vecinos los que han logrado asegurar a los imputados”, y en otros casos, los elementos policiacos gracias a que han implementado estrategias para atender los llamados de auxilio”.
La situación que todos los sectores lamentan, es la escasa o nula atención del requerimiento social, que demanda justicia y aplicación de sanciones severas a los individuos que asaltan a transeúntes, asesinan, roban o agreden.
Es importante mencionar que con el nuevo sistema de justicia penal que aprobaron los diputados, la sociedad agraviada queda desprotegida y brinda mayores garantías a los delincuentes.











