El obispo coadjutor de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Enrique Díaz Díaz, ordenó a cuatro nuevos diáconos permanentes con lo que suman más de 50 los que han recibido ese beneficio en lo que va del año.
Celebración
Dijo que la ordenación tuvo lugar el pasado fin de semana en la comunidad de Napité, ubicada en la Zona Tojolabal situada entre los municipios de Las Margaritas, La Independencia y Comitán.
En entrevista, señaló que los diáconos permanentes ordenados son Mario López Hernández, Mario Sántiz Aguilar, Guadalupe Pérez Pérez y Arturo Pérez Sántiz, quienes estuvieron acompañados por sus esposas.
“La mayoría habla tojolabal, que desgraciadamente es uno de los idiomas que más se ha ido perdiendo”, aseveró Díaz Díaz, quien añadió que la ordenación se realizó en un ambiente de “mucha alegría, con banderas y tambores; fue una cosa muy bonita”.
Manifestó que en semanas y meses anteriores, él y el obispo Felipe Arizmendi Esquivel realizaron ordenaciones de diáconos permanentes en las comunidades de Palestina, Corozal y Taniperlas, municipio de Ocosingo, así como en Bachajón (Chilón), Yabteclum (Chenalhó) y El Bosque, entre otros municipios.
“Con frecuencia hemos estado haciéndolo desde hace dos años. Ya van más de 50 sólo este año”, comentó.
Con el argumento de que la Diócesis contaba con muchos de estos ministros y pocos sacerdotes, el Vaticano ordenó en el año 2000 a la Diócesis de San Cristóbal suspender las ordenaciones de diáconos permanentes, pero en mayo de 2014 autorizó continuar con el proceso.












