Con la participación de más de cien personas migrantes, refugiados y miembros de organismos defensores de derechos humanos, se realizó en Tapachula una marcha por el Día Mundial del Refugiado, designado por las Naciones Unidas el 20 de junio de cada año como un reconocimiento a las personas que dejaron su lugar de origen para enfrentar una nueva vida sin los conflictos o persecuciones de los que originaron su migración.
Hicieron un llamado a la población a entender y solidarizarse con las personas refugiadas y desplazadas ante las difíciles circunstancias que enfrentan en un país distinto al suyo. Piden la no discriminación, no al racismo y no a la estigmatización contra este grupo vulnerable.
“En cada persona que dejó su país y en muchos casos sus familias, tradiciones, hay una historia de vida”, señaló uno de los participantes. Tal es el caso de Cecilia Zelaya, joven hondureña que con sus dos hijos dejó su natal San Pedro Sula, asolada por pandillas y maras. Su pareja perdió la vida, lo que la obligó a huir de ese lugar y refugiarse en México.
La abogada y defensora de derechos humanos, Karen Martínez, expuso que en Tapachula existe una gran cantidad de migrantes y refugiados procedentes de Centroamérica, Haití, Cuba, Venezuela e incluso de China, que como consecuencia del nivel de violencia en su lugar de origen viajan en grupos de hasta siete personas, incluyendo, en algunos casos, a los abuelos.
De acuerdo a las cifras oficiales de la Comar, las oficinas y representaciones de esa institución han incrementado las solicitudes del reconocimiento de la condición de refugiado en México. Al cierre de mayo del 2023 suman 63 mil 462 personas. En un comparativo de este mes con los dos años anteriores (2021 y 2022), se incrementaron de nueve mil a 13 mil 647. En el acumulado del presente año, la oficina de representación en Tapachula suma 32 mil 954, en Ciudad de México son 14 mil 220, Palenque cuatro mil 928 y en menor cantidad Baja California, Jalisco, Nuevo León, Saltillo, Tabasco y Veracruz.












