Para los pequeños cafeticultores chiapanecos, la organización colectiva sigue siendo la estrategia más efectiva para acceder a mejores mercados, disminuir los costos de exportación y enfrentar las prácticas de intermediación conocidas como “coyotaje”, aseguró Karina Argüello Enríquez, representante de la Finca Santa Cruz.
En entrevista, la productora señaló que los pequeños productores enfrentan mayores dificultades para competir en el mercado internacional debido a que, de manera individual, carecen de herramientas para negociar mejores condiciones comerciales o responder a las fluctuaciones del precio del café en la bolsa internacional.
“Las organizaciones de pequeños productores son importantes porque agrupan a muchos productores y les dan mayor fuerza para trabajar y lograr mejores resultados”, expuso.
Organización
Argüello Enríquez explicó que, mediante estos esquemas colectivos, una organización puede reunir la producción de entre 400 y 500 cafeticultores para completar un contenedor de exportación, lo que reduce de manera significativa los costos logísticos y mejora la rentabilidad para cada integrante. Este modelo de cooperación permite a los productores acceder directamente a compradores internacionales y evitar a los intermediarios que reducen sus ganancias.
Respecto al comportamiento del mercado, la productora explicó que el precio internacional del café depende de factores que los productores mexicanos no pueden controlar, ya que está influenciado sobre todo por grandes países productores. Ante ese escenario, consideró que la producción de café de especialidad, con certificaciones de comercio justo y orgánico, representa una alternativa para obtener mejores precios.
Competencia
No obstante, reconoció que en México, Chiapas aún enfrenta una competencia importante frente a países como Panamá y Vietnam, cuyos sectores cafetaleros cuentan con mercados internos más consolidados.
Sobre el futuro del sector, Argüello Enríquez afirmó que uno de los principales retos consiste en avanzar hacia la industrialización del café para dejar de comercializar únicamente materia prima y generar mayor valor agregado. “Muchas veces los estados productores se quedan en la materia prima y eso es lo que tenemos que cambiar, tratar de industrializar y traer más industria al sur”, dijo.
Explicó que la transformación industrial ofrece mayores márgenes de utilidad; sin embargo, el desarrollo de esta etapa se ha visto limitado por el alto costo de la maquinaria especializada y por el desconocimiento que aún existe sobre estos procesos entre muchos productores.












