La organización católica denominada Pueblo Creyente de Simojovel denunció que sus integrantes y el párroco, Marcelo Pérez Pérez, “son atacados y perseguidos nuevamente por los enemigos de la paz que acuden a métodos perversos y salvajes”.
En un comunicado, aseguró que del 15 de octubre a la fecha han sido víctimas de diferentes acciones y amenazas, encaminadas a intimidarlos para dejen su lucha por la paz y la justicia.
Agregó que le “preocupa mucho la integridad física de algunas mujeres integrantes activas del Pueblo Creyente que son amenazadas, así como la vida de los niños, pero también en medio de esta situación tensa y dolorosa reafirmamos nuestra lucha pacífica, no nos callaremos, seguiremos levantando nuestra voz porque las injusticias, la violencia, la corrupción, la impunidad, las cantinas, el narcotráfico y los disparos de armas de fuego en los barrios no se han terminado”.
Además, expresó, “el pueblo no tiene agua potable, el nuevo hospital está casi terminado en la construcción pero está vacío y el que está en función no cuenta con medicamentos, ni material de curación, lo que ha ocasionado que se incremente la mortalidad”.
Aseguró que una de las muchas acciones en su contra ocurrió el 15 de octubre a las 18 horas, cuando “después de haberse llevado a cabo la celebración comunitaria de sacramentos, una integrante del Pueblo Creyente y colaboradora muy cercana a nuestra parroquia, recibió por segunda vez una llamada telefónica, con el siguiente mensaje: ‘te pedimos que acuses al padre Marcelo de acoso sexual en contra tuya; tienes que desprestigiarlo y si no lo haces vamos contra tus hijos, tú decides: o destruyes al padre Marcelo o destruimos a tus hijos’”.
La agrupación responsabilizó de las acciones y amenazas a los exalcaldes Ramiro Gómez Domínguez y Juan Gómez Domínguez, así como a Cleopatra Flores del Carpio, dirigente de los cantineros en Simojovel.











