Organización MSF llegará a albergues migrantes

Organización MSF llegará a albergues migrantes

La organización mundial Médicos Sin Fronteras (MSF), en su delegación en México informó que enviará dos equipos itinerantes que se encargarán de cooperar en la adaptación de centros de salud y hospitales por un lado y albergues de migrantes por el otro, para adecuar sus instalaciones y personal ante la pandemia de Covid-19.

Médicos Sin Fronteras comentó que, desde el inicio de la pandemia, los equipos se han trasladado a diferentes lugares del país (Guerrero, Tabasco, Chiapas, Chihuahua y Oaxaca) para reforzar las medidas dispuestas en los centros de salud y albergues de migrantes; asimismo, dotar de mayor información y talleres prácticos tanto en la prevención como en cómo actuar en caso de detección de casos sospechosos.

“Primero trabajamos sobre las medidas de prevención, es decir, mitigar el riesgo de que el Covid-19 llegue al albergue; realizamos mucha promoción de salud (para disipar las dudas sobre lcoronavirus, despejar mitos, rumores, enseñar cómo protegerse, etc.) y luego trabajamos asimismo en asegurar que la provisión de agua, saneamiento e higiene es adecuada”, explica Owen Breuil, coordinador de terreno adjunto del proyecto en México.

En los próximos días los equipos visitarán los albergues de Chiapas, tras haber ya evaluado la situación en Oaxaca. En total, desde el inicio de la pandemia en marzo, MSF ha ofrecido asesoramiento sobre el Covid-19 a 52 albergues.

Breuil mencionó que cada centro es diferente, en unos la gente pasa una noche o dos, en otros sólo se alojan solicitantes de asilo que llevan largas temporadas; en otros la gente es diversa, unos de paso, otros más estables.

“Son muchos los albergues que han cerrado y que ven la necesidad de reabrir, pero tienen inquietudes que tratamos de solventar. Muchas veces, cuando terminamos, los responsables de los centros nos dicen que se sienten mucho más tranquilos para tomar la decisión de abrir sus puertas y manejar el flujo migrante”, expresó.

A Chiapas llegará un equipo que se dedica a la atención a población migrante; este se acerca a los albergues y junto con el personal y los usuarios se efectúa una evaluación que sirve para proponer e implementar soluciones ad hoc, dado que cada centro presenta características diferentes. Asimismo, se brinda capacitación a los voluntarios y usuarios mientras se van poniendo en práctica las medidas necesarias.

“Nos centramos también en las medidas de control, para gestionar los casos sospechosos y confirmados de Covid-19 y evitar la propagación del virus. Hay que diseñar circuitos para que el paso de personas se haga sin contaminación, con control en la entrada para la identificación de posibles síntomas, divisiones de los espacios en zonas y, asimismo, la gestión de una zona de aislamiento o cuarentena para personas contagiadas o sospechosas de estarlo”, añade Breuil.

El coordinador comentó que el equipo que llegará cuenta con un logista, especializado también en agua y saneamiento y con conocimiento previo de la situación de los albergues en la frontera norte y sur; con una psicóloga clínica especializada en abordaje comunitario que apoyó a las familias de los pacientes ingresados en el hospital Covid-19 gestionado hasta junio por MSF en Tijuana; con una promotora de salud que también colaboró en Tijuana y un coordinador del equipo.

“Nuestro objetivo es que el mayor número de personas pueda estar protegido de la enfermedad, incluidos los migrantes, que son muy vulnerables frente a una pandemia dado que tienen por lo general mayores dificultades para acceder a cuidados médicos. Los albergues que los atendían deben poder reabrir en una ‘nueva normalidad’ en condiciones de seguridad adecuadas para prevenir en primer lugar el contagio, pero también para poder detectar casos y actuar de inmediato con garantías, tanto para los migrantes como para el personal que los atiende”, explica el coordinador.

El equipo presta también atención a la salud mental, con psicólogos que pueden ayudar tanto a los usuarios actuales de los albergues como a los voluntarios que trabajan en ellos, finalizó Breuil.