Órganos electorales municipales son garantía de paz social

Órganos electorales municipales son garantía de paz social

La función de los Consejos Municipales Electorales es pieza clave en la organización de las elecciones, colocándolas en un marco de certeza y confianza que se refleja en la transición de gobiernos y ayuntamientos para que se realicen de forma periódica y pacífica, contribuyendo con ello a la edificación del sistema democrático, por lo que es necesario fortalecerlos para no poner en riesgo la organización de los comicios locales.

Los Consejos Municipales Electorales que se instalan a lo largo y ancho de todo el país históricamente han desarrollado la función de organizar la elección de los integrantes de los ayuntamientos, autoridades consideradas como los órganos de la administración pública más cercanos a la población, pues son la primera instancia con la que tiene contacto la ciudadanía y por lo tanto, en la que ponen mayor interés en su integración.

La organización de los comicios a nivel distrital y municipal, por sí solas, representan un despliegue operativo que requiere de atención y conocimiento de la geografía electoral, de funciones específicas y del contexto político y social; el proponer la desaparición de los órganos electorales municipales, como se pretende en Tabasco y Veracruz, daría pie a que un solo órgano, el distrital, llevara a cabo simultáneamente la elección de una diputación y de distintos municipios y, en su caso, la elección de la gubernatura, elevando la complejidad, los costos y poniendo en riesgo su operación.

Es por ellos que eliminar los órganos electorales municipales, con el pretexto de que esto significaría ahorros para el erario, es simplista y peligroso, ya que se pone en riesgo la estabilidad de las comunidades, la certeza en los resultados y el respeto a la voluntad ciudadana ejercida en la integración de la célula básica del funcionamiento del Estado en el país: el municipio libre.