En busca de eficientar la prevención y combate al mosco transmisor del dengue y chikungunya, la Secretaría de Salud coordina esfuerzos con el sector educativo, en el tema de capacitación en manejo de ovitrampas, que son artefactos para conocer dónde hay mayor presencia tanto en cantidad como de zancudos hembra transmisores de la enfermedad.
Se informó que en ese sentido, el Sector Salud inició una primera etapa de capacitación a supervisores de zona de preescolar y primaria de Tapachula, para que los maestros se sumen a la responsabilidad social en materia de prevención sanitaria para que colaboren activamente.
Las ovitrampas se han instalado en distintos puntos de la ciudad. Son equipos simples que contienen un filtro que evita que salga el zancudo y a la vez permite monitorear cantidad de huevecillos que se depositan en cada trampa y establecer en qué área y dónde existe mayor cantidad de zancudos hembra para determinar la estrategia a seguir
El coordinador de vectores de la Jurisdicción Sanitaria VII, Sergio René Torreblanca, expuso que el problema del dengue y chikungunya atañe a todos, por lo tanto, todos deben participar en las acciones de prevención y los maestros son un sector importante.
En esta etapa invitaron a instituciones educativas del nivel básico para que conozcan la finalidad de instalar las ovitrampas, su manejo y los beneficios de conocer la incidencia de mosquitos y la cantidad de huevecillos del vector, para que posterior a ello, personal atienda los lugares donde hubiera mayor incidencia.
Indicó que estas acciones también se estarán implementando en los municipios de Huixtla y Suchiate, lugares que han presentado alta incidencia en el tema de dengue y chikungunya en fechas anteriores, donde las acciones de combate, prevención y control se han establecido de manera permanente.
La ovitrampa es un recipiente de plástico, al cual se le agrega agua y se cubre con una tira de papel filtro o pellón, donde el mosquito transmisor de dengue y chikungunya deposita sus huevecillos, lo que permite conocer si existe mayor o menor cantidad de mosquitos; no contiene químicos o algún compuesto peligroso o dañino para la salud.
Posterior a la instalación, personal del Área de Vectores se encargará de monitorear las zonas con mayor riesgo a partir de la cantidad de huevecillos y con base en ello se establecerán las acciones preventivas para el control del vector.
El procedimiento para instalar la trampa es el siguiente: se coloca individualmente en una vivienda habitada en una zona accesible y que no estorbe al morador, preferentemente bajo sombra, no expuesto a la lluvia y que esté fuera del alcance de niños y mascotas.











