Ozonoterapia, innovación médica en Chiapas

Ozonoterapia, innovación médica en Chiapas

A diferencia de otros estados, Chiapas está innovando en cuanto a la ozonoterapia en el aspecto médico, por lo que de momento este tratamiento alternativo es poco conocido, aunado a que el sur está renuente, sobre todo por los permisos que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) ha negado, pero que poco a poco se están “abriendo” para que se aplique.

Rafael de Jesús Morgán Galeote, del Centro Médica “Casa de la Vida”, indicó que la “principal traba es por el manejo del gas, ya que no se han involucrado en el conocimiento de que es beneficioso; se tiene pensado que si se aplicaba a través del músculo se puede crear un émbolo y puede matar a la persona, pero no es real, ya que si se pone sólo aire sí, pero el ozono no es malo”.

Dentro de este contexto, explicó que la ozonoterapia es una técnica en la que básicamente se utiliza el gas que contiene tres átomos de oxígeno y que sirve como “analgésico, ayuda a desinflamar y apoya como regenerador”. Las formas de aplicación son diversas: vía intravenosa, suero, ótica, oftálmica, colónica, entre otras. Básicamente ayuda en la terapia del dolor, aplicándose el ozono en los puntos álgidos.

“Casi nadie conoce esta técnica que ayuda a curar dolores crónicos y agudos, inflamación, además de regular la glucosa en diabéticos, la hipertensión arterial, mejora la regulación en pacientes con varices crónica, ayuda a descartar amputaciones en pie diabético, pero quien no está enfermo también se puede poner ozono, que le ayudará para tener mejor energía”, sostuvo el médico especialista.

Enfatizó que se puede aplicar “a todo mundo”, incluso a niños con 28 días de nacidos, mujeres embarazadas y ancianos, a excepción de pacientes con favismo, que es una característica de no aceptar la glucosa 6 fosfato en su célula y se identifican con personas que no pueden comer habas, ya que se intoxican con estas, y por ello no se les puede aplicar ozono porque es un oxidante, por lo que se deterioraría más. Además a pacientes con fiebre y con hipertiroidismo no controlado no se le podría poner vía intravenosa, sino por el recto, en caso de requerirse.

Expuso que pese a que la aplicación clínica del ozono existe desde 1890, en México tiene apenas 30 años de haberse introducido, siendo el norte del país la zona con más auge.