Padece “vicio” de rescatar animales

Padece “vicio” de rescatar animales

Para muchos, incluso familiares, ella es “anormal”. Para un pequeño grupo su labor es admirable. Ella lo define como su “vicio”, su pasión.

Ivonne Santos Orduña ha dedicado 18 años de su vida a rescatar animales de la calle. Es una mujer que vela por la salud de las mascotas y aun de la sociedad, al controlar la natalidad de perros y gatos callejeros que se han vuelto un problema de salud pública.

Unas cinco mujeres rescatistas están sentadas junto a los animales que fueron esterilizados para evitar su reproducción. Pero una mujer se mantiene de pie, literalmente: es Ivonne. Recorre el espacio viendo a las decenas de perros y gatos que se recuperan de la anestesia. Actualmente tiene en casa a 69 animales rescatados, entre perros y gatos.

Al ver a sus compañeras rescatistas, Ivonne reconoce su esfuerzo. “Algunas tienen un poco de recursos, pero otras no”, dice. Acepta que ella obtiene financiamiento del panteón y crematorio de mascotas privado ubicado en Berriozábal.

Incluso Ivonne compró un camión de modelo atrasado, el cual adaptó con área para cirugía, una planta de luz y aire acondicionado.

Ivonne explica que el problema nunca viene a la solución sino a la inversa, por eso buscan sitios donde la gente no tiene dinero ni para ellos, menos para sus animales.

“Vamos a colonias de la periferia de la ciudad donde viven en condiciones precarias”, agrega Santos Orduña.

Aunque ella no cobra por la esterilización de los animales, Ivonne dice que una cirugía oscila en los mil 500 pesos.

Las campañas de esterilización las lleva a cabo Ivonne con Penélope Lara Gálvez, directora de Protección Contra Riesgos Sanitarios en Tuxtla Gutiérrez y con el galeno Jordán Bermudez, de la Secretaría de Salud.

Mantiene estrecho vínculo con la CONANP, quien de la mano con el programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) aterrizan recursos para campañas de esterilización en las faldas del Cañón del Sumidero.

“Se busca evitar la sobrepoblación de fauna doméstica o invasora que pudiera depredar la fauna endémica de la zona”, explica.

Finalmente, Ivonne da una cifra real que asusta. Dice que una perra y su descendencia, en siete años logra tener 67 mil crías. “Si no tenemos amor por los animales, tengamos amor por nosotros y nuestros hijos… por salud pública hagamos conciencia y esterilicemos a las mascotas”, finalizó.