Padres de familia piden atención para escuela primaria

Padres de familia piden atención para escuela primaria

Enclavada en un barranco, la Escuela Primaria Federal de Modalidad Indígena, Ignacio Aldama, en la comunidad Plan Las Palmas, atiende a 85 niños a los que además se enseña la lengua indígena Mam, carece casi de todo, no hay canchas deportivas ni espacios de recreación, recientemente construyeron dos salones pero la “galera” principal y añeja donde reciben clases los niños de primero y segundo grado esta forrada en su totalidad de láminas, lo que provoca no solo intenso calor sino oscuridad.

A solo 17 kilómetros de la cabecera municipal de Tapachula y colindando con el municipio de Cacahoatán, la escuela primaria cuenta con clave y tres maestros para atender a los 6 grados, tiene 8 años de existencia pero sus carencias son marcadas. Está en un barranco y en lo más alto la galera que sirvió para dar cabida a todos los alumnos, hoy se construyeron dos aulas que están unos 30 metros abajo y tres sanitarios con recursos del programa de baños indígenas.

La escuela muestra una grave situación de pobreza y marginación, el aula de primero y segundo año es de piso de tierra, con butacas o sillas rotas y remendadas que han sido dadas de baja y donadas por planteles educativos de la cabecera municipal de Tapachula, las paredes y los techos son de láminas recicladas, sin ventanas.

La comunidad representada por la autoridad rural, Rigoberto García Chay, los maestros y los padres de familia, piden a las autoridades educativas atender el llamado que les hacen para mejorar la infraestructura escolar; la presidenta del Comité de Padres de Familia, María Helena Hernández Méndez señaló que han hecho gestiones pero las respuestas no han sido las adecuadas.

Señalaron que en tiempos de campañas los últimos tres presidentes municipales de Tapachula han prometido ayudarlos. La actual diputada local, Viridiana Figueroa se comprometió con ellos también pero en todos los casos únicamente fueron promesas que no se cumplieron.

“Estamos muy cerca de Tapachula, nuestra escuela no parece ser la adecuada, el accidentado terreno en que está construida y que fue donado por una persona altruista de Apellido García Chay, nos permite tener un espacio, pero pedimos al gobierno que nos ayude a tener un espacio digno, espacios deportivos y seguros; a lo largo de la existencia de la escuela ha habido accidentes con los niños, quienes han requerido atención médica”, dijeron los docentes.

Finalmente en lengua Mam, Hugo Uriel Ortiz Ventura, docente de la escuela, hizo un llamado a los Gobiernos federal y estatal que volteen los ojos a esta escuela de Tapachula, “queremos salones dignos para no estudiar en estas condiciones de pobreza extrema”.