Padres divorciados utilizan a sus hijos

El utilizar a los niños como “armas” es usual dentro de las familias donde hay padres divorciados; el 80 por ciento de ambos casos suelen involucrarlos en las disputas entre los progenitores, pues los niños son el “trofeo” de los padres.

En las últimas tres décadas se ha planteado el Síndrome de Alienación Parental (SAP) del psicoterapeuta infantil Richard Gardner de 1985, cuando éste comenzó a observar cambios en el comportamiento del infante por ser utilizado por uno de los padres para hacer daño al otro.

Según el psicólogo Jorge Antonio López García, cuando surgen las separaciones o divorcios e incluso los matrimonios que no lo hacen, el 80 por ciento en divorcios y los cónyuges utilizan a los niños como la recompensa de las disputas.

López García aseguró que el 100 por ciento de los niños que se encuentran envueltos en esto son afectados y lo demuestran con el cambio en su comportamiento, por ejemplo el niño pasa de ser extrovertido a ser introvertido, el progenitor debe estar al pendiente de estos signos.

El padre que se encuentra alineando o “lavándole la cabeza” al pequeño a veces no suele hacerlo de forma consciente, ni tampoco lo es de las consecuencias que ello tendrá en el pequeño.

Sin embargo, López García, sostiene que los niños sí son conscientes de lo que está ocurriendo, simplemente que el infante ve por sus necesidades, estará en pro de aquel progenitor que le brinde comodidades como comprarle juguetes, golosinas o llevarlo a ciertos lugares que al pequeño le agraden, pues el pequeño no optará por aquél que es más estricto.

Por ello, es importante tener cuidados de los 0 años de edad hasta los 7 años; al respecto, López García dice: “la mayoría de los padres a esa edad les brindan atención, mientras que a la edad de los 12 años comienzan a brindarle cuidados, siendo esto lo contrario a lo que los hijos requieren”.

Hace esa sugerencia a los padres pues dice que es necesario que los niños tengan una cobertura completa de sus necesidades psicosexuales y psicosociales de los 0 a los 7 años, porque cuando los hijos llegan a la edad de los 12 años comienzan a tener problemas con los chicos, y esto ocurre por la falta de cobertura en sus necesidades.

El hogar debe manejarse como una empresa, en donde se negocien las obligaciones, necesidades y libertades del niño. En cuanto los padres dejen de discutir y comiencen a convivir, el hijo se estabilizará.