"Héctor Narváez * CP. Mientras un total de 219 mil 380 mexicanos obtuvieron la ciudadanía o residencia legal estadounidense en el 2002, otros paisanos comienzan a regresar a su lugar de origen, por el sufrimiento que padecieron en el vecino país.
Es el caso de Eduardo Pérez, un poblador de una comunidad de este municipio, quien en días recientes tuvo que huir de la justicia americana porque lo involucraron en un accidente.
Y es que según un reporte del Buró de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos liberado la semana pasada, los mexicanos ocuparon el primer lugar entre ciudadanos de decenas de países que obtuvieron un estatus migratorio legal en la Unión Americana.
En tanto que fueron un millón, 63 mil, 732 las personas de todo el mundo que obtuvieron el status migratorio legal en Estados Unidos durante el ano fiscal 2002, que abarca entre octubre de 2001 y septiembre de 2002.
Es decir, uno de cada cinco extranjeros que obtuvieron permiso para vivir en la Unión Americana en ese periodo son mexicanos. Atrás aparecen cuatro países asiáticos como los que más aportan inmigrantes legales a Estados Unidos: India, con 71 mil 105; China, con 61 mil 282; Filipinas con 51 mil 308, y Vietnam, con 33 mil 627.
El 65 por ciento de los nuevos inmigrantes legales se asentaron en California, Nueva York, Florida, Texas, Nueva Jersey e Illinois, indica el reporte.
Casi 50 por ciento de los nuevos residentes cuenta con parientes en Estados Unidos y 70 por ciento del total tramitó su estancia viviendo en ese país y el resto en su patria.
Las recientes cifras del Buró de Inmigración se anaden a otros números oficiales -tanto mexicanos como estadounidenses-, que revelan que la migración de México hacia Estados Unidos es constante y la más numerosa de entre todas.
El Buró reporta que durante la década de los 90, 5 millones 600 mil personas de todo el mundo se naturalizaron estadounidenses. De ellos, un millón 44 mil 689 correspondió a nacidos en México.
Los mexicanos también constituyen uno de los grupos más grandes de solicitantes de asilo político en Estados Unidos, sólo superados por China, pero su índice de aprobación es de los más bajos.
En el ano 2002, un total de 8 mil 977 mexicanos solicitaron refugio, pero sólo recibieron ese estatus 41.
La integración de mexicanos a la sociedad estadounidense crece, a pesar de que las autoridades locales expulsan a cientos de miles connacionales de su territorio.
El Instituto Nacional de Migración de México reporta que durante el ano civil 2002 fueron deportados un total de 570 mil 453 mexicanos -los cuales en su mayoría eran originarios de Chiapas, Oaxaca y Zacatecas- que ingresaron ilegalmente a Estados Unidos, esto sin contar a aquellos que mueren en su intento por llegar al país vecino.
Pese a todo, hoy los mexicanos son la franja más numerosa de extranjeros en Estados Unidos, pues la Oficina del Censo de ese país reportó en junio del 2006 que actualmente habitan en esa nación alrededor de 25 millones 20 mil 600 personas de origen mexicano, de los cuales aproximadamente 10 millones nacieron en nuestro país.
De acuerdo con cifras oficiales de Estados Unidos, México ocupa el primer lugar en migración legal e ilegal en ese territorio.
La otra cara
Sin embargo, muchos paisanos ya han regresado a su lugar de origen, por el sufrimiento que han padecido en busca de ""El Sueno Americano"".
Eduardo Pérez, un campesino que también se desempenaba como albanil en Huehuetán, probó suerte en Estados Unidos, y cuando ya llevaba tres anos, se enfrentó a la Justicia del vecino país.
Asegura que allá es obligado a tener vehículo particular para ir al trabajo, por lo cual compró uno, que luego le llevó a sufrir un accidente.
""Se me fueron los frenos. No agarraron. Y me fui a estrellar a una gasolinera, que explotó. Apenas logré salvarme junto con mis companeros"", narra la anécdota.
Ahí lo detuvieron y estuvo en la cárcel por varias semanas, hasta que pagó una multa. Empero, aquel sueno se convirtió en ""pesadilla"".
""Me comenzaban a llegar a mi trabajo, si no en donde rentábamos, recados de los supuestos duenos de la gasolinera que me amenazaban si no les pagaba. Y me daba miedo, porque pensé que en algún momento se iba a cumplir, pues también la justicia me estaba requiriendo, a pesar de que fue un accidente y que la aseguradora tenía que responder. Por eso, me tuve que regresar"", explica.
Además, que sostiene que la remuneración económica que recibió por su trabajo, no era lo que esperaba.
""Tenía que esforzarme mucho, hasta cumplir horas extras y sacrificar los fines de semana, para pagar los gastos que tenía allá como renta, la comida, que es muy cara, y otros gastos. Pero, lo primero era mandar para la familia que dejamos acá por mucho tiempo"", indica.
Y en lo único que logró avanzar, es que a su esposa y sus hijos les construyó una casa digna, porque no le alcanzó para ahorrar y traer consigo algún dinero que le sirviera en el futuro.
""Qué le vamos a hacer. Volvemos a lo de antes. Al campo y a la albanilería"", agrega.
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