En esta temporada de calor no hay nada mejor para refrescarse que un buen pozol blanco o de cacao; esta bebida tradicional es degustada por los habitantes locales, nacionales y del extranjero, quienes buscan ese sabor característico de la mezcla entre el cacao y el maíz.
En la capital chiapaneca, los mercados tradicionales son un referente en la venta de este producto que ha alcanzado fama internacional. Desde las siete de la mañana ya se puede encontrar a la venta.
Hombres, mujeres, niños llegan a estos lugares, ya son clientes de las vendedoras que amablemente atienden a los que buscan refrescarse, pero también a quienes desean mitigar el hambre a primeras horas del día, en mediodía, antes o después de las jornadas laborales.
El pozol (del náhuatl pozolli) es una bebida espesa a base de cacao y maíz de origen mesoamericano, que sigue siendo consumida y es muy popular al sur de México, en especial en los estados de Chiapas y Tabasco, donde es conocida como la bebida tradicional y originaria.
La receta
Es un privilegio recorrer el pasillo del pozol en el mercado “Juan Sabines”, en donde seis locales son los puntos de reunión, ya que en ellos es común encontrar familias enteras, estudiantes, oficinistas; no hay distinción de clases, todos comparten un buen pozol y sus complementos.
Tampoco se puede pasar por alto los platos llenos de mango verde, cacahuate enchilado, chile blanco curtido, coco, jocote de temporada, piloncillo, jícama y chile en polvo; todo ello junto resulta un delicioso alimento balanceado.
Virginia Gramajo, vendedora en este centro de abasto desde hace varios años, dio a conocer que para la elaboración de esta bebida debe comenzar a las tres de la mañana.
Se cuece el maíz, se dora el cacao, se muele, se mezcla con canela y se hace la pasta (que sale similar al chocolate), para volver a mezclar con el maíz reventado y molido; el agua se tantea al igual que el azúcar.
Refiere que desde las 7:00 horas comienza la venta, tienen varios clientes que llegan a comprar la masa para vender en otros puntos de Tuxtla, pero es en el mercado donde encuentran la materia prima.
“Una buena mezcla de ingredientes debe dar como resultado un pozol de color café, no quemado, que se distingan los sabores del cacao y canela; no debe ser espeso y tampoco muy claro”, expone la experta vendedora, con una clientela bastante numerosa.
En la temporada de calor las ventas se elevan, las personas se aglomeran desde del mediodía hasta las dos de la tarde, todos los días de lunes a domingo.
Un golpe bajo a estos comercios ha sido la proliferación de pozol en la vía pública, pero no hay comparación con el que se elabora en el mercado “Juan Sabines” y en los mercados tradicionales.
Esto lo aseguró Gabriela, una joven de 22 años originaria de Palenque, quien dijo que en este municipio también elaboran esta bebida, pero el más rico es el de Tuxtla, por su delicioso sabor, aroma y color.
Virginia nos comparte que la cantidad de cacao y la cocción del maíz son fundamentales para lograr un buen balance en la bebida.
“Los otros pozoles que le llaman ‘el arrecho’, son nuevos, nosotros tenemos años vendiendo con buena calidad y ustedes pueden ver la mejor atención”, expresó.
Este 18 de marzo se celebrará el Día del Pozol, y en el mercado “Juan Sabines” las vendedoras regalarán, a partir del mediodía hasta la una de la tarde, a todas las personas que lleguen.
“Los invitamos a que vengan todos los días. Es mejor tomar un buen pozol que ir a la cantina, es más saludable y más barato”, recomendaron las vendedoras tradicionales.












