Hasta hace algunos años era común ver en calles, camellones de bulevares y algunos parques de Tapachula, diversos tipos de palmeras que fueron sembradas como plantas ornamentales, sin embargo, poco a poco se han ido acabando.
Muchas de ellas alcanzaban gran altura, han sido alcanzadas por rayos que las han quemado y otras han sido derribadas por esta razón, según mitos urbanos.
El cronista de la ciudad, Jorge Villanueva del Pino, señala que esta especie cobró especial relevancia como planta ornamental en los años 50 y 60. Fueron plantadas por autoridades y particulares para embellecer las calles y guarniciones, significaron en su momento un icono urbano de Tapachula.
Riesgo
Quizás en la actualidad persiste una de cada diez de aquellas que fueron orgullo en las calles y parques, pero son consideras como un riesgo porque por su altura, y se señala con insistencia que “atraen a los rayos”, además de que con el tiempo sus raíces afectan el área circundante y levantan los pisos de las banquetas o viviendas cercanas.
Había paisajes que aún son recordados, como la carretera que iba del centro de Tapachula hacia el mar, la 4ª avenida Sur, el tramo de la calle que conducía al antiguo aeropuerto de Tapachula donde hoy se encuentra la Guardia Nacional y el Teatro de la Ciudad.











