Pandemia aceleró préstamos “gota a gota”

Pandemia aceleró préstamos “gota a gota”

Altas tasas de interés, intentos de extorsión, cobros excesivos y hasta el riesgo de perder la vida, son algunas de las consecuencias que pueden sufrir las personas que buscan hacerse de los conocidos préstamos de “gota a gota”, debido a que se trata de un dinero del que se desconoce su procedencia, alertó Carlos Méndez, auditor certificado en Prevención de Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.

Entrevistado sobre el tema, mencionó que estos créditos aumentaron su demanda a consecuencia de la crisis económica que dejó la pandemia y de los empleos que se perdieron, es decir, la reducción de los ingresos familiares aceleró que los ciudadanos se interesaran más por conseguir dinero dentro de la informalidad.

Aunque los préstamos que ofertan los particulares funcionan como ayuda para las personas que se encuentran con una necesidad económica, para atender rubros de salud, educación o alimentación, se trata de una trampa al pagar una tasa elevada de interés. Es decir, 24 horas después de que se recibe el efectivo, comienzan a darse los abonos.

Méndez explicó que los créditos de “gota a gota” son muy solicitados por las facilidades (en términos de tiempo) que tiene un interesado para adquirirlos, no se exige gran documentación, sin embargo, lo que no se toma en cuenta es que por un día que no paguen comienzan los cobros de una forma inusual.

“De tal suerte que pueden terminar altos intereses, desde el 20 hasta el 60 %, con la intención de que en algunas situaciones no se puedan pagar, entonces comienza un tema de extorsión; recordemos que son prestamistas individuales que no están regulados por ninguna institución a nivel federal”, explicó.

El especialista en Prevención de Lavado de Dinero puntualizó que las personas que dan el recurso presionan a través de los números telefónicos y la credencial de elector que proporcionan los interesados, desde ahí se ubica el domicilio de la víctima y comienzan las amenazas de todo tipo por tratarse de una economía, muchas veces, criminal.

“Ante una necesidad económica muy fuerte, estos créditos se verán como un problema, pero disfrazados de oportunidades; hay que tener mucho cuidado con esto. Se han tenido muchos casos reportados donde, incluso, ubican a las víctimas y las extorsionan”, remarcó.

Cuando una persona necesite de un requerimiento económico, sugirió Méndez, lo más adecuado es ir a las empresas o instituciones financieras que cuentan con una regulación nacional, de esa manera se protegerán de cobros diarios y de no exponer a las familias con dinero que viene que dudosa procedencia.

Finalmente, enfatizó que la situación económica que enfrente alguna entidad federativa puede servir como “una bala de cañón” para que los prestamistas dispersen recursos sin que informen su procedencia; por eso, insistió el especialista, una persona debe encender las alertas cuando reciban una oferta muy atractiva y con tantas facilidades para acceder a un crédito.