Como el resto de sectores sociales, el de los floricultores de Zinacantán ha resultado gravemente afectado por la pandemia de Covid-19, pero tiene esperanzas en que a partir de ahora se recupere el mercado.
Julio Domingo Hernández Sánchez, uno de los aproximadamente dos mil floricultores de Zinacantán, encabeza una pequeña empresa familiar dedicada a producir lilis, crisantemos y gypsophilas, entre otras variedades.
Tiene un invernadero de dos mil metros cuadrados, ubicado en la cabecera municipal, en el que trabajan de tiempo completo cinco personas y otras de medio turno, porque le da empleo a estudiantes.
De finales de marzo a la fecha, afirmó, las ventas se cayeron drásticamente, por lo que la producción se perdió en un alto porcentaje debido a la poca demanda. Se estima que para este año las ventas se reduzcan a la mitad, respecto a las del año pasado.
“Antes de la pandemia yo producía dos mil rollos de lilis a la semana y ahora estoy produciendo mil rollos a la semana. Algunos mercados como el de Guatemala cerró, y apenas la semana pasada mandamos el primer envío después de cinco meses”, dijo Hernández Sánchez.
La comercialización con Guatemala comenzó apenas a principios de este año. “El primer envío fue de 15 mil pesos. Se manda a Tapachula y ahí lo recogen. El plan es mandar cada semana. Lo que más nos piden son lilis”.
En entrevista, remarcó: “Nos afectó la pandemia. Teníamos programada una buena producción para el 10 de mayo y sólo el 40 por ciento se vendió”.
“La producción de lilis no se puede parar, a diferencia de las rosas que se podan y retoñan. Las lilis no, es pérdida total. Sólo dan una vez. La semilla es importada de Holanda”, manifestó.
“Antes de la pandemia estaba dando a 100 pesos el paquete de 10 tallos de lilis y cuando comenzó la pandemia la dimos a 20 o 30 pesos. A todos nos afectó la pandemia. Sólo en la cabecera habemos más de 300 productores, aparte de los de Patozil, Bochojbó, Salinas, Tierra Blanca y otras comunidades que también tienen bastante producción. Somos entre mil 500 y dos mil floricultores en todo el municipio”, aseveró.
Comentó que de acuerdo con un estudio reciente, en el municipio existen entre cuatro mil y cinco mil invernaderos. “Es rentable la floricultura, pero uno de los problemas es la falta de insumos, pues los que se venden acá no tienen la misma eficacia como los que se consiguen en el Estado de México, uno de los grandes productores”.
Julio Domingo, quien estudió agronomía en la Universidad de Chapingo, manifestó su esperanza de que “ya se empiece a recuperar el mercado. Desde hace dos semanas, la lilis ya tienen más demanda; se va recuperando el mercado”.
Señaló que la apuesta de los floricultores de Zinacantán es recuperase el Día de Muertos. “Esperamos que nos vaya bien en esa fecha, el 12 (cuando se celebra a la virgen de Guadalupe), el 24 y el 31 de diciembre, porque es cuando hay más demanda. Esperemos que nos vaya bien para recuperar un poco”.
Afirmó que desde hace algún tiempo están promoviendo también el agroturismo, es decir, llevan a los visitantes a los invernaderos para que “se tomen la foto. Hacemos recorridos por los invernaderos”.
Expresó que las flores que producen son vendidas en varios estados del sureste del país, además de Guatemala.












