Pandemia afecta a productores de queso

Pandemia afecta a productores de queso

René Reyes, tras trabajar para productores de queso de la zona, decidió emprender su propio negocio, luego del levantamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), cuando los predios fueron abandonados por sus legítimos propietarios. Esta actividad le ha permitido subsistir y lograr el sostenimiento de su familia.

Relata que él era empleado y fue de los que aprendió con su patrón Mario Díaz, el proceso de la elaboración del queso de bola, queso forrado y quesillo.

En aquel tiempo la leche costaba cinco centavos y la producción era en abundancia, derivado de las grandes extensiones de terrenos, forrajes y una ganadería importante, aunque los salarios estaban por los suelos, ya que los trabajadores ganaban en centavos la jornada laboral.

Hoy René cuenta con 63 años de experiencia en la elaboración del queso de bola, uno de los de mayor comercialización del municipio de Ocosingo. Refiere que los primeros rancheros de la región y creadores del queso fueron finqueros con muchas tierras, tales como doña Elvirita Solórzano del rancho Santa Rosita; Humberto Martínez del rancho Santa Rosa; así como don Mario Díaz, quien fue su patrón en aquellos años mozos, donde aprendió muy bien la elaboración del producto.

A sus 76 años de edad continúa llevando a la mesa de las y los ocosinguenses el delicioso y único sabor del rico queso forrado con quesillo. Aunque, desafortunadamente, la pandemia ha afectado la comercialización del mismo que sumado a la escasez de producción de leche en la región, afecta severamente la economía de quienes se dedican a esta actividad.

Destaca que la pandemia limita la comercialización como lo hacen comúnmente, pero los clientes que ya conocen donde se elabora, buscan el producto en Barrio Nuevo del municipio de Ocosingo, aunque desafortunadamente no es lo mismo, ya que la venta es escasa.

René que se especializó en la elaboración de este producto, asegura que sus conocimientos fueron heredados a sus hijos, especialmente a José Reyes Bermúdez, quien le ayuda en el trabajo, donde tienen que levantarse a las tres de la mañana para iniciar con el procedimiento, a fin de que el producto esté terminado a las seis de la mañana.

La producción ha disminuido de manera considerable porque en la actualidad sólo producen 200 litros de leche a la semana para convertirlos en queso, porcentaje que es muy inferior a lo que se obtenía en otros años de este producto.

Recordó que a raíz del conflicto armado de 1994, cuando el Ejército Zapatista de Liberación Nacional se levantó en contra del gobierno, la economía de los rancheros se fue mermando, muchos de ellos se fueron de Ocosingo y abandonaron sus fincas; en ese entonces, los trabajadores comenzaron a emprender su propio negocio basado en la elaboración de quesos, una actividad que les ha permitido sostener los gastos familiares, ya que la calidad con la que se prepara hace que el producto sea muy vendido.

La participación de las mujeres en el proceso de elaboración del queso es nulo, ya que son los hombres quienes hacen el trabajo en esta industria que ha resultado una actividad muy rentable. Sin embargo, las mujeres participan en la entrega y venta de los quesos en los diversos negocios que se encargan de su comercialización al menudeo.