El jefe del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), Israel Domínguez Bello, recalcó que debido a la pandemia, las implementaciones de la ley que prohíbe el consumo y venta de plásticos de un solo uso se han visto frenadas.
El biólogo, en entrevista, destacó que el problema del consumo de plásticos se acrecentó a nivel mundial en este periodo de pandemia, por lo que con la finalidad de no realizar afectaciones económicas en los comerciantes fueron frenadas las actuaciones municipales y procuradurías que buscaban empezar campañas de verificación, inspección y regularización.
“Los comerciantes ahorita están muy lastimados y muchos no han podido hacer inversiones en productos que no contaminen”, expresó.
Explicó que de igual forma, ha habido empresas que sí han cambiado las prácticas de consumo ofreciendo bolsas de materiales biodegradables y compostables, sin embargo, aclaró que han sido pocas.
El directivo dijo que parte de los actos regulatorios es que las empresas proporcionan muestras de las bolsas a utilizar, las cuales son enviadas al Centro Nacional de Metrología en Querétaro, con la cual tienen convenio desde el 2020, que se encarga de verificar que estas cumplan con los requisitos que marca la ley.
En Chiapas, informó, se producen alrededor de cinco mil 188 toneladas de basura al día, de las cuales el 11 por ciento corresponde a plásticos generales; “los plásticos de un solo uso son muy difíciles de cuantificar porque no pasan por los sitios de disposición o por las cadenas de valor”, agregó, explicando que la mayoría de estos productos terminan en ríos y mares.
Además de que el estado no es productor de plásticos, lo cual también ha dificultado la cuantificación del consumo y desecho de este tipo de polímeros.
Concluyó diciendo que no hay que estar peleados con el avance y desarrollo de la sociedad, pero sí buscar un equilibrio en el crecimiento, pues en las últimas dos décadas la producción de plásticos fue exagerada.












