“Empoderamiento a las comunidades escolares, reconocimiento del valor de la tecnología y una constante búsqueda por alternativas de educación, fueron los logros del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) en Chiapas, en un contexto de pandemia”, destacó el rector del Centro Regional de Formación Docente e Investigación Educativa (Cresur), José Humberto Trejo Catalán.
El investigador detalló que la estructura educativa del Conafe en la entidad, durante el ciclo escolar 2020-2021, prestó servicios de educación básica desde preescolar hasta secundaria en 3 mil 456 comunidades, a 59 mil 971 niñas, niños y adolescentes (NNA), a través de 6 mil 568 figuras educativas, entre ellas, 5 mil 834 líderes para la educación comunitaria.
Desafíos
Subrayó que en el contexto de la pandemia, Chiapas presentó desafíos singulares al ser la entidad con mayor dispersión poblacional, el mayor porcentaje de población rural, la mayor tasa de analfabetismo, el menor índice de desarrollo humano y la menor tasa de conectividad en todo el país.
Argumentó que para hacer frente a las necesidades y la búsqueda de alternativas, el Conafe se fortaleció con la entrega de equipos telefónicos cargados con aplicaciones educativas.
Y señaló que los informes especifican que el 92 % de los estudiantes trabajó con el apoyo de las guías “Aprende en Casa”, el 2 % lo hizo en una transmisión de televisión y el 6 % a través de ambos recursos.
Calificó como algo curiosio que en Chiapas algunas comunidades se aislaron a raíz de la pandemia, imponiendo restricciones de salida e ingreso, lo que facilitó al personal condiciones efectivas y eficaces para la reanudación de los servicios educativos.
Acompañamiento escolar
Por tanto, dijo que el 53 % de los maestros acompañó a sus alumnos en tres o más veces por semana, 13 % dos veces a la semana y el 34 % una vez a la semana.
“Poco más de la mitad de los docentes continuó desarrollando su labor cerca de los estudiantes, y en muchos casos permanecieron en las comunidades como lo hacían cotidianamente”, dijo.
El maestro en Políticas Públicas destacó que también hubo cosas que no se hicieron bien, como la falta de equipamiento para ofrecer mejores condiciones higiénicas y saludables en el contexto de la pandemia, por lo que sostuvo que es obligación del Estado “la acción cotidiana de dotar de agua potable, jabón, baños dignos, salones y espacios ventilados”.
También sostuvo que la pandemia reveló que tiene sentido hablar de la conectividad como un derecho humano, en la medida de que es una condición indispensable para acceder al conocimiento actualmente.
Finalmente, arremetió que “la formación de los docentes en servicio debe considerar el manejo de las tecnologías de la información y comunicación (TIC), como un recurso educativo de primer orden para sí mismos, para sus estudiantes y para la comunidad”.












