Ante la falta de actividad aunado al poco paso de comerciantes, el paso fronterizo Talismán se ha convertido en un lugar desolado, a más de tres meses de que Guatemala decretara el cierre de fronteras con México.
Las autoridades de Guatemala ordenaron el cierre de los pasos legales y ordenaron sancionar a quien viole el toque de queda en aquel país.
En México, cuando inició la Jornada Nacional de Sana Distancia provocó que en la localidad de Talismán, municipio de Tuxtla Chico, el comercio se paralizara, se detuvo completamente, afectando directamente las fuentes de empleo de la población.
El pueblo de Talismán, con más de mil 500 habitantes más una población flotante y paso de Guatemala hacia Tapachula, ha sido castigado más que otras comunidades y cabeceras municipales por la pandemia del coronavirus.
Al respecto, comerciantes de la zona afirmaron que no hay fecha para que el gobierno guatemalteco abra las fronteras, “hay poco movimiento y por algunos días se convierte en un pueblo fantasma”.
Dijo que las bodegas y tiendas que surtían a comerciantes de Guatemala, los estacionamientos y puestos ambulantes, no tienen ingresos.
“No hay paso de turistas a Guatemala, ni a territorio chiapaneco; las compras y el comercio se detuvieron”, comentó.
Otros sectores afectados son los tricicleros, el cual es un medio de transporte muy usado para el traslado de las mercancías por el Puente Internacional.
“También en esta situación se ven afectados colectivos, hoteleros, cambistas de papel moneda, dueños de pequeños restaurantes y las familias que tienen tiendas”, agregó.
En días pasados, la comunidad protestó por un cerco sanitario que algunos habitantes colocaron, presuntamente para evitar el paso de personas.
Los inconformes afirmaron que afectaba el acceso a Talismán, por lo que decidieron retirar el cerco y rescatar lo poco de economía que llega al lugar.












