La cuarentena en la que se encuentra la población mexicana y chiapaneca en esta Semana Santa podría llevar a la quiebra a 21 hoteles y las pérdidas económicas en estos espacios ya supera los 24 millones de pesos, dijo Alfonso Cruz Niño, presidente de la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles del Centro de Chiapas.
Añadió que es muy complicado mantener a todo el personal con la nómina y con las cargas impositivas de impuestos, por lo que estiman afectaciones en mil familias que dependen de estos ingresos; “nosotros estamos conscientes y queremos salvar a nuestros empleados, mucha gente vive de esto y es la única fuente de ingreso”, complementó.
El líder del sector señaló que el panorama es preocupante y que los números están por debajo de lo que se tenía previsto. Los hoteleros cerraron el mes de marzo con una ocupación de apenas el 12 por ciento.
Antes de que iniciara la pandemia, recordó, los hoteleros tenían una estimación del 62 por ciento en la ocupación; no obstante, hasta el momento se tiene un 98 por ciento de cancelaciones; en la primera semana de abril apenas registraron 10 por ciento en la renta de cuartos.
Los números apenas se elevan al 30 por ciento en el mes de mayo, si es que las autoridades estatales levantan las restricciones. Cruz Niño coincidió con sus colegas de las agencias de viajes, en el sentido de mencionar que esta emergencia sanitaria ha generado más daños de lo que provocó el levantamiento armado del EZLN.
Hasta el momento, consideró, no hay un estimado del tiempo que necesitarán los empresarios para reponerse, tomando en cuenta que tardaron tres años para recuperarse del paro que por tres meses hicieron los maestros en el 2016.
Añadió que se encuentran en una situación desesperante, tomando en cuenta que los hoteles cerrados se encuentran en las ciudades de Tuxtla Gutiérrez, San Cristóbal de Las Casas y Chiapa de Corzo y ello trae consigo la caída de los empleos formales.
El presidente de la Asociación de Hoteles y Moteles del Centro de Chiapas recordó que han buscando dialogar con los tres órdenes de gobierno para la búsqueda de apoyo para hacerle frente a la pandemia en los meses de abril y mayo.
Algunas instancias gubernamentales (del orden municipal) negaron todo tipo de respaldo, a pesar que la petición se ha hecho por medio del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y con la misma Asociación Nacional de Hoteles y Moteles.
Poner al Covid-19 como una emergencia y no contingencia, señaló, a los empresarios les impide acceder a esquemas de financiamiento por parte de los bancos y de las financieras y esa situación agudiza más que los hoteleros tengan ingresos.
Que cierre una veintena de hoteles puede más grave de lo que se cree, debido a que un porcentaje considerable ya no prestará, de nueva cuenta, el servicio a la población y, para los pequeños propietarios, es más complicado empezar de cero.
Finalmente, aseguró que en la asociación están aguantando (lo más que pueden) los empleos, pero requieren que el gobierno les dé un “respiro económico” que esté relacionado con el pago de luz, agua e impuestos; de lo contrario, no habrá manera de soportar las nóminas.












